“No podrá evitar el contagio del VIH, pero atenuará sus consecuencias”, ha puntualizado José Maria Gatell, en el XIII Simposio Nacional en Sitges
Nekane Lauzirika, Sitges (28-3-2007).- Antes de cinco años podría estar disponible una vacuna terapéutica contra el virus del sida que, en caso de contagio, atenuaría las consecuencias de la infección, explicó el doctor Josép María Gatell, coordinador del 13º Simposio Nacional sobre el Sida, que se ha celebrado en Sitges (Barcelona). La sustancia, añadió Gatell, será de "enorme importancia" para los países pobres en los que escasean, o no llegan, los fármacos que en occidente mantienen al VIH en la misma situación que una infección crónica.
La búsqueda de esa vacuna es el objetivo de más de 30 grupos de investigadores de todo el mundo, explicaron. "Aunque hemos logrado importantes avances, aún faltan al menos cinco años para tener un resultado válido ―afirmó el inmunólogo Christian Brander, del Hospital General de Massachussets (Boston, EEUU), que participó en el encuentro―. Somos conscientes de que cada cinco años decimos que necesitamos cinco años más, pero así es".
Gatell insistió en que algunas de las investigaciones dirigidas a obtener una vacuna terapéutica ―"dos o tres de esos estudios", puntualizó― podrían conducir a un resultado positivo dentro de "un año y medio o dos años". "Será un fármaco con un efecto intermedio entre lo que se conoce como una vacuna contra la gripe o la polio y un medicamento normal, ―afirmó―. No podrá evitar el contagio del VIH pero atenuará sus consecuencias".
En teoría, la consecución de este objetivo debería abrir las puertas al diseño de una vacuna preventiva contra la enfermedad, una como las clásicas, aunque esa meta, pese a los adelantos logrados, resulta aún muy lejana.
Según indicó el profesor de Medicina de la Universidad de Gales del Sur y director del Centro Nacional de Epidemiología e Investigación Clínica del VIH en Sidney (Australia), David Cooper, los nuevos tratamientos antirretrovirales han permitido garantizar un aumento de la esperanza de vida en veinte años. No obstante, "la pregunta fundamental es saber si estas personas podrán llegar a los 70 años", señaló.
El encuentro internacional celebrado en Sitges ha servido de debate sobre los logros científicos dados a conocer en la reciente Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas (CROI) de Los Ángeles (EE.UU.) y ha acogido en la ciudad catalana a más de cuatrocientos expertos de todo el mundo.
“Vamos por buen camino”, subrayó Gatell, al referirse a la obtención de una fórmula de vacuna terapéutica que permita a los afectados soñar con la posibilidad de suspender la medicación, al menos temporalmente, en determinados momentos de la vida. “Para la vacuna curativa sin embargo―reconoció―, faltan todavía muchos años”.
El doctor Gatell, coordinador del XIII Simposium Sitges’07 “Por un mundo sin VIH”, organizado por Roche, uno de los principales eventos sobre VIH-Sida que se celebra en España ha asegurado que la incorporación de nuevas familias de fármacos antirretrovirales, permite mantener a los pacientes infectados con el VIH durante muchos años con cifras de virus indetectables y posibilita una buena calidad de vida al evitar la progresión de la enfermedad.
Así, la indetectabilidad se ha convertido en el paradigma en el tratamiento del VIH-Sida, tanto en los pacientes no tratados como en los pretratados. “Gracias a los nuevos fármacos y combinaciones estamos cada vez más cerca de alcanzar este objetivo”, recalcó Gatell.
Tratamientos más potentes
Los expertos han vuelto a insistir en que el objetivo principal del tratamiento antirretroviral es la indetectabilidad en todos los pacientes, incluidos aquellos tratados previamente, y así se reconoce en las últimas directrices para el tratamiento del VIH. En ellas se subraya la relevancia de mantener las cifras de virus indetectables con el empleo de nuevas combinaciones terapéuticas en las que los inhibidores de la fusión, como enfuvirtida (Fuzeon), desempeñan un papel importante.
El doctor David Cooper, director del Centro Nacional de Epidemiología e Investigación Clínica en VIH en Sydney (Austria) indicó que “la combinación de los inhibidores de la fusión con las nuevas opciones farmacológicas como darunavir, tripanavir y raltegravir (MK-0518) aumenta significativamente las probabilidades de reestablecer la supresión viral. Esto se ha reconocido en las principales directrices para el tratamiento que han tenido en cuenta el efecto de enfuvirtida y han redefinido el objetivo terapéutico para los pacientes multitratados y con fallo terapéutico”.
Unos 5.000 enfermos de sida españoles, con resistencias cruzadas y que no responden a los tratamientos convencionales, podrán beneficiarse de las nuevas terapias de rescate, subrayaron los expertos.
Tras anunciar esta novedad, Gatell ha recordado que sobre un 10-15 por ciento de los pacientes con VIH tienen la enfermedad avanzada porque han fracasado con tratamientos previos, y necesitan lo que se denominan "tratamientos de rescate" para lograr que su carga viral sea indetectable.
Las nuevas familias que darán otra posibilidad a estos pacientes son los inhibidores de la fusión, de los correceptores y de integrasa, que atacan al virus por tres puntos distintos, y que no tienen nada que ver con el arsenal terapéutico actual.
También se ha remarcado que los avances de los últimos 18 meses en el desarrollo de nuevas dianas de rescate para atacar al virus han logrado que estos medicamentos sean efectivos en un 60-70 por ciento de los pacientes. Se estima que en España hay entre 50.000 y 60.000 personas en tratamiento contra el VIH, de las cuales unos 3.000 se controlan en hospital Clínico de Barcelona, en el que Gatell es jefe de la Unidad de Enfermedades Infecciosas.
“En España y en Italia ―ha recordado Gatell―, el 50 por ciento de los VIH tienen además hepatitis C, una de las causas de mortalidad más importantes por virus de sida.”
Gatell también ha puntualizado que aunque tiene tratamiento y entre el 40 y el 50 por ciento se cura, esta enfermedad es difícil de combatir porque el tratamiento es tóxico y complicado. “En los años venideros habrá nuevos fármacos para acortar los tratamientos para optimizar las dos infecciones”, recalcó.
Desde hace algunos años una alternativa a estos pacientes es un trasplante de hígado, y España es uno de los países pioneros en desarrollar este programa, con el que ya se ha intervenido a unos 80 pacientes seropositivos