Mi?rcoles, 11 de febrero de 2009
Los pacientes con infección por el virus de la inmuodeficiencia humana (VIH) presentan fibrosis en el tejido linfático y ésta se relaciona con la capacidad de recuperación del sistema inmunológico.
Patricia Morén. Barcelona 11/02/2009

¿Qué factores pueden predecir la presencia de fibrosis en el tejido linfático? Los pacientes seropositivos de más edad tienen más fibrosis en este tejido y su sistema inmune se recupera peor; los tratados con fármacos no inhibidores de la proteasa, en concreto un antirretroviral no nucleósido dentro de la terapia intensa, tienen más probabilidades de desarrollar fibrosis en el tejido linfático. Y, finalmente, ésta se halla más presente en pacientes que han estado más tiempo en tratamiento.

Éstos son los factores predictores de la fibrosis en el tejido linfático de los pacientes seropositivos que ha hallado el grupo de investigación que dirige Josep Maria Gatell, jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Clínico de Barcelona, según ha informado el investigador Felipe García. Los resultados de este trabajo se han presentado en la XVI Conferencia de Retrovirus e Infecciones Oportunistas (CROI), en Montreal.

Además de los factores predictores de fibrosis en el tejido pulmonar identificados, la importancia de este estudio -hecho en 33 pacientes, parte de ellos sin tratar y otra parte receptores de tratamiento antirretroviral durante largo tiempo- ha sido "confirmar con más detalle los mecanismos que conllevan fibrosis en pacientes VIH+", según García. Anteriormente, sólo se había realizado otro estudio, a corto plazo y publicado en una revista estadounidense, sin que ningún otro grupo de investigación lo hubiera vuelto a comprobar.

Aportaciones de la CROI
En la CROI también se han presentado varios estudios que confirman que, por el momento, los nuevos fármacos antirretrovirales no se han asociado a ningún problema en la práctica clínica, ha informado Gatell.

Este especialista se refiere a raltegravir, el primer inhibidor de la integrasa, y etravirina, análogo no nucleósido que podría considerarse de segunda generación, ya que ha salido al mercado después de que lo hicieran los primeros análogos no nucleósidos hace diez años.

Respecto a su valoración de la CROI, Gatell ha señalado que, cada vez más, entre el 50 y el 60 por ciento de la conferencia se centra en la ciencia básica más que en la clínica. Los numerosos congresos dedicados al VIH durante el año pasado hacen difícil que en ella se aporten grandes novedades científicas. Aun así, se presentan dos importantes estudios, Esprit y Silcat, que demuestran que la adición de la interleucina-2 (IL-2) no aporta ningún beneficio adicional al tratamiento antirretroviral en la recuperación de las defensas en pacientes VIH. Esto significa que, atacando al virus, el sistema inmune mejora espontáneamente sin que deba aplicarse una terapia adicional, según Gatell.

Trasplante hepático en vih+
La supervivencia de los VIH+ trasplantados de hígado por cirrosis hepática debida al virus de la hepatitis C (VHC) es del 50 por ciento a los cinco años, frente al 70 por ciento en los controles de la misma edad. Éste es el principal resultado de un estudio presentado en la CROI, financiado por Fipse y que analiza los primeros 84 casos de coinfectados por el VHC y VIH trasplantados de hígado en España. Su supervivencia al año es del 90 por ciento, similar a la de los monoinfectados y, por lo tanto, se debe investigar aún más en ello, según Josep Maria Miró, del grupo de Josep Maria Gatell.



No al sida

Tags: fibrosis linfático, CROI

Publicado por C.I.A.S @ 19:06  | Investigaci?n Sida
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