S?bado, 14 de febrero de 2009
Los retrovirus HTLV-1/2 y VIH-2 aparecen con cuentagotas, pero de forma constante, en España, según indican sus registros.
Sonia Moreno 13/01/2009

Las infecciones por el virus de la leucemia humana tipo 1 y 2 (HTLV-1/2), así como el virus de inmunodeficiencia humana tipo 2 (VIH-2), no son muy frecuentes en España, pero el goteo de nuevos casos es continuo y estos retrovirus aún plantean muchas incógnitas. Para ello se creó hace casi veinte años el Grupo Español para el Estudio del VIH-2 y HTLV-1/2, que ha celebrado su XIX Reunión Nacional en el Hospital Carlos III, de Madrid.

La puesta en común de los nuevos pacientes diagnosticados en España es uno de los aspectos tratados en la reunión  en la que han participado investigadores de una treintena de centros de referencia españoles.

En el caso del VIH-2 se han contado 17 nuevos pacientes en 2008, lo que eleva a 187 los diagnósticos a lo largo de dos décadas de registro. La mayoría son varones, procedentes sobre todo de África subsahariana y que han contraído el virus por vía heterosexual; algunos presentan también una coinfección con el VIH-1, lo que complica su tratamiento.

Ana Treviño, del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Carlos III, aclara que "el manejo terapéutico del VIH-2 es distinto al del VIH-1. Los fármacos de la familia de los no nucleósidos no funcionan en el tipo 2 y probablemente tampoco lo hace el maraviroc, pero en cambio se logra un efecto positivo con los nucleósidos, los inhibidores de la proteasa y los de la integrasa". En concreto, el inhibidor de la integrasa raltegravir obtiene una buena respuesta en estos pacientes, lo que ha supuesto, en palabras de Vicente Soriano, especialista del referido hospital, "un auténtico revulsivo, porque estábamos muy limitados para tratar a estos enfermos". De hecho, uno de los fármacos que más se les administra, Kaletra (combinación de lopinavir y ritonavir), se asocia con una mutación especialmente frecuente en la infección por VIH-2.

No obstante, Soriano recuerda que la respuesta de los CD4 suele ser peor en el tipo 2. Otra peculiaridad del VIH-2 es una evolución mucho más lenta: "Acaba produciendo la misma clínica que el tipo 1, a los 25 ó 30 años de la infección". Debido al diferente tratamiento, es preciso cuidar la detección del tipo de virus; para evitar confusiones, los investigadores del grupo, financiado por el Fipse (fondo del Ministerio de Sanidad para la investigación y prevención del sida en España), insisten en que se realicen las pruebas específicas de comprobación.

En cuanto a los retrovirus HTLV-1 y 2, Treviño ha destacado el incremento de nuevos casos de HTLV-1, el mayor desde 1985, debido a que cada vez más personas procedentes de las zonas donde la infección es endémica tienen acceso a nuestro sistema nacional de salud.

El HTLV-1 se relaciona con la paraparesia espástica tropical y la leucemia de células T del adulto, las dos con muy mal pronóstico; sólo un 5 por ciento de los afectados por este retrovirus sufren alguna de esas enfermedades y depende mucho de cómo hayan contraído la infección (por ejemplo, la transmisión vertical conduce a leucemia, y la vía sexual a la paraparesia).

El HTLV-2, en cambio, se presenta asociado al VIH y no requiere un tratamiento específico.

Muestras DBS, de elección en los países en desarrollo
La Organización Mundial de la Salud (OMS) dispone de siete centros de excelencia para el diagnóstico de la carga viral y las resistencias de las variantes del VIH que circulan en el mundo. Uno de estos centros -y el único en España- se encuentra en el Hospital Carlos III de Madrid. Auspiciados por la OMS, con fondos de la Fundación Bill y Melinda Gates, estos centros impulsan la recogida de muestras de pacientes de países no industrializados que han empezado el tratamiento antirretroviral para conocer el subtipo de virus, la carga viral y las eventuales resistencias. "De esta forma", puntualiza Carmen de Mendoza, responsable del Laboratorio de Biología Molecular del hospital, "se pretende evitar los mismos errores que se han producido en el tratamiento de los pacientes con VIH en los países desarrollados, y poder diseñar mejor las terapias de rescate".

Además de las visitas puntuales para entrenar en la recogida de muestras a los profesionales sanitarios de países afectados, estos centros de excelencia también analizan las muestras y devuelven los resultados. "El año pasado analizamos unas 200 muestras, procedentes de países que nos ha asignado la OMS". En concreto, son la República Democrática del Congo, Ghana, Tanzania, Nigeria y Suazilandia.

Recientemente, el hospital madrileño ha acogido la Reunión Internacional de la OMS sobre resistencias VIH, en la que han participado representantes de los otros países que colaboran con la OMS realizando estos estudios de vigilancia epidemiológica en países del Tercer Mundo.

Uno de los aspectos tratados ha sido cómo optimizar el manejo de las muestras recogidas mediante cartones (DBS o dried blood spots). Estos dispositivos plantean la ventaja de que se preservan relativamente bien a temperatura ambiente, su envío resulta muy barato y no necesitan ser procesados de forma inmediata.

Por ello, es probable que los DBS se conviertan en el método a utilizar en países con pocos recursos, aunque todavía hay aspectos que deben confirmarse sobre todo en la correlación entre este tipo de muestras y el plasma a la hora de analizar carga viral y resistencias. Entre las medidas recomendadas, De Mendoza apunta que se deben observar con cuidado los criterios de calidad en la conservación, y analizar dos spots para aumentar el tamaño de la muestra

http://www.diariomedico.com/edicion/diario_medico/especialidades/vih/tratamiento/es/desarrollo/1197622_07.html


No al sida
Publicado por C.I.A.S @ 10:56  | Investigaci?n Sida
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