Mi?rcoles, 25 de febrero de 2009
Nature publica hoy un estudio coordinado desde el Irsi-Caixa, de Barcelona, que confirma que lograr una vacuna de uso global contra el VIH será mucho más difícil de lo previsto porque se ha demostrado que el virus muta de manera diferente según la genética predominante en cada zona geográfica del planeta.

Un estudio que publica hoy Nature en su edición electrónica y que ha coordinado Christian Brander, del Instituto de Investigación del Sida Irsi-Caixa, de la Fundación Irsi-Caixa de Barcelona, ha podido identificar cómo el VIH se escapa del sistema inmune y muta de manera diferente según la genética predominante en cada zona del planeta, una evidencia que supone una dificultad añadida para el desarrollo de una vacuna que actúe a nivel global, superando la inmensa variabilidad entre el virus del sida circulante en las diferentes regiones del mundo.

En el trabajo han participado más de 40 investigadores que han puesto en común datos de más de 2.800 individuos infectados por el VIH procedentes de nueve cohortes de cinco continentes, para estudiar los principales factores responsables de la inmensa diversidad del VIH en el mundo.

Este grupo, coordinado por Philip Goulder, de la Universidad de Oxford, en Gran Bretaña, y desarrollado dentro del programa de investigación Hivacat, un consorcio catalán para el desarrollo de vacunas terapéuticas y profilácticas contra el VIH, ha conseguido mostrar que las múltiples variantes del VIH existentes, que se van produciendo de manera continua en el planeta, dependen en gran medida de los perfiles genéticos que predominan en la población de cada zona. Según ha informado Brander, "con este nuevo estudio se pone de manifiesto que el diseño de la vacuna debe ir coordinado con estudios de genética humana que ayuden a identificar diferencias pero también características comunes en la genética de las poblaciones".

La infección por el VIH induce fuertes respuestas inmunitarias en los infectados por parte de las células del sistema inmune (células T), que se piensa que son responsables del control parcial de la propagación del VIH y el desarrollo del sida.
También se ha demostrado que la alta capacidad de mutar del VIH genera una gran variabilidad, que facilita que alguna cepa del virus mutado pueda ser "invisible" al sistema inmune.

La consecuencia de esta "fuga" es que la cantidad de virus pueda crecer a una velocidad más alta en el individuo infectado y la progresión a sida sea más rápida si el infectado no recibe tratamiento. Para el desarrollo de la vacuna estas observaciones son, según sus autores, muy importantes, puesto que hay que comprender qué partes del virus son "atacadas" por las células T del sistema inmune y qué partes pueden resistir a un ataque por mutaciones rápidas, a fin de diseñar vacunas que potencien la respuesta inmune dirigida a aquellas partes del VIH que nunca podrán resistir un ataque. Este estudio está basado en uno teórico previo publicado en Nature Medicine en 2003, y en el 2006 el mismo equipo aportó datos experimentales para la observación final.

El papel de los genes HLA
La respuesta inmunitaria contra el VIH es orquestada por un gran número de genes, conocidos como genes HLA, que codifican proteínas específicas con la función de presentar pequeñas porciones del virus a las células T, que después pueden eliminar las células infectadas por el virus. Estos genes HLA (Human Leukocyte Antigens) difieren entre individuos. Por lo tanto, la respuesta inmunitaria contra el VIH es diferente en cada persona, ya que "se atacarán" distintas partes del virus. Los genes HLA se heredan de los padres y, por tanto, aquéllos con parentescos cercanos tendrán los genes HLA similares. Por eso las poblaciones de zonas próximas tienen genes comunes.


No al sida
Publicado por C.I.A.S @ 23:11  | Investigaci?n Sida
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