Viernes, 03 de abril de 2009
Uno de los principales defectos en el abordaje del VIH es la falta de conocimiento en torno a cuál es el momento adecuado para comenzar la terapia antirretroviral en pacientes asintomáticos.
DM Nueva York 03/04/2009
Con el objetivo de solucionar esta carencia, un grupo de investigadores del Consorcio Internacional de Evaluación Epidemiológica de Bases de Datos del Sida ha realizado un estudio en el que el comienzo temprano de este tipo de tratamiento, antes de que la cantidad de CD4+ descienda por debajo de dos umbrales determinados, logra mejorar la supervivencia en comparación con la terapia diferida. Los resultados se publican en el último número de The New England Journal of Medicine.

El equipo dirigido por Mari M. Kitahata, de la Cohorte Norteamericana de Colaboración en Diseño y Tratamiento del VIH, ha realizado dos análisis paralelos en los que ha contado con la participación de más de 17.000 pacientes asintomáticos infectados con el VIH y tratados entre 1996 y 2005. Ninguno de los pacientes se había sometido anteriormente a terapia antirretroviral. Los participantes se dividieron según su porcentaje de células CD4+ al inicio de la terapia antirretroviral.

Se estudió el riesgo de fallecimiento en los afectados cuyos niveles de CD4+ estaban por debajo de los dos umbrales considerados, comparándolo con los niveles de pacientes en terapia diferida. En el primero de los análisis, el umbral de CD4+ se situó entre 351 y 500 células por mililitro cúbico, mientras que en el segundo estaba por encima de las 500 células. Las conclusiones del trabajo señalan los beneficios de comenzar la terapia antirretroviral antes de que el porcentaje de CD4+ descienda por debajo de ambos umbrales.

(N Engl J Med 2009; 360: 1-12).

Menos efectos secundarios
En un editorial que acompaña la publicación del estudio, Paul E. Sax y Lindsey R. Baden, del Hospital Brigham and Women y la Facultad de Medicina de Harvard, ambas en Boston, señalan que la controversia sobre el mejor momento de iniciar la terapia antirretroviral lleva vigente más de dos décadas, desde la introducción del primer agente antirretroviral, zidovudina. Ambos autores apuntan la importancia de los resultados logrados por el grupo de Kitahata.

Según creen, la introducción temprana de la terapia antirretroviral permitiría una reducción de efectos secundarios asociados a fármacos específicos y un descenso en la activación del sistema inmune y los procesos inflamatorios. Sax y Baden observan una evolución: "Unos cinco años atrás, si un paciente quería comenzar una terapia antirretroviral con más de 500 CD4+ por mililitro cúbico un clínico habría abogado por un tratamiento diferido, una realidad que con este estudio puede cambiar".

No al sida
Publicado por C.I.A.S @ 17:23  | Investigaci?n Sida
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