En
un artículo publicado en Le Monde (10-04-09), varios expertos contestan
a otro anterior en el que el Papa era acusado de ignorar los datos
científicos, por decir que la situación del SIDA en África no podía
resolverse solo con preservativos.
14 Abril 2009
Los firmantes reconocen que “el preservativo es la tecnología más
eficaz. Pero no la medida preventiva más eficaz. De hecho, en numerosos
países de África la proporción de personas portadoras del virus es
demasiado elevada para que la epidemia sea frenada solo con los
preservativos”.
Muchos expertos en epidemias, que han trabajado en la lucha contra el
SIDA en África, se extrañan de la ignorancia que revelan algunas
críticas contra el Papa. “No hay ningún país con una epidemia
generalizada que haya logrado bajar la proporción de población
infectada por el VIH mediante campañas centradas solo en la utilización
de preservativos. Los casos de baja de la transmisión del VIH
publicados en la literatura científica están asociados a la puesta en
práctica de la tríada ABC (abstinencia, fidelidad y utilización de
preservativos). En otras palabras, solo los programas que han
recomendado seriamente el retraso de la actividad sexual de los jóvenes
y la monogamia mutua (lo que los cristianos llaman fidelidad) han
tenido éxito”.
“La Iglesia católica –recuerdan los firmantes– ha propuesto siempre A y
B.” “El Papa subraya que ‘corremos el riesgo de agravar el problema’
del SIDA si los programas de prevención se apoyan solo en los
preservativos. Esto responde al estado actual de los conocimientos en
materia de salud pública y de epidemiología. Los programas de
prevención centrados en el preservativo dan un mensaje inadaptado a la
población en general y a los jóvenes en particular. Transmiten el
mensaje: ‘Cualquiera que sea tu conducta sexual si utilizas
preservativos es segura, sin riesgo”. Lo que es falso, dicen estos
especialistas, porque ese tipo de campaña lleva generalmente al
fenómeno de compensación de riesgos. “Si la gente cree que tiene una
seguridad del 100% utilizando preservativos, tiende a asumir más
riesgos”, según un fenómeno bien descrito en la literatura científica.
Por eso, afirman, “el discurso del Papa es realista y justo. Nos
interpela sobre una visión de la prevención limitada solo al
preservativo. Adopta un punto de vista antropológico y moral,
comprensible por todos, para criticar una orientación únicamente
tecnológica, que, por sí sola, no es capaz de yugular la epidemia”.
Los firmantes manifiestan que es preciso otro enfoque no exclusivamente
tecnológico, una perspectiva pedagógica sobre el sentido de las
conductas sexuales. “Pero esta perspectiva es difícilmente escuchada en
el discurso social apegado a un pensamiento pragmático. El preservativo
se ha convertido en una especie de tabú no criticable, un fetiche, que,
curiosamente, debería participar en la definición de la sexualidad.”
“Reflexionar sobre los comportamientos sexuales se hace tan doloroso
que provoca la ira de numerosos militantes e ideólogos en la materia.
En este sentido, las palabras del Papa no son’regresivas’; por el
contrario, nos sacan de la regresión y nos invitan a afrontar los
hechos y lo que está en juego”.
Los firmantes son Tony Anatrella, especialista en psiquiatría social;
Michele Barbato, ginecólogo de Milán, presidente del Instituto Europeo
de Educación Familiar; Jokin de Irala, médico epidemiólogo, director
adjunto del departamento de medicina preventiva y salud pública de la
Universidad de Navarra; René Ecochard, epidemiólogo, jefe del servicio
de bioestadística del CHU de Lyon; Dany Sauvage, presidente de la
Federación africana de acción familiar.
Aceprensa
No al sidaTags: Le Monde, Tony Anatrella, Dany Sauvage, Michele Barbato, René Ecochard