Entrevista a Edward Green, profesor en Harvard y experto en sida
Cuando el Papa Benedicto XVI, en su reciente
viaje a África, afirmó que la distribución de preservativos como modo
de frenar el avance de la epidemia del sida, no sólo no ayudaría a este
propósito, sino que, además, sería contraproducente, levantó una
polvareda de críticas en todo el mundo, incluso por parte de muchos
católicos, que aún hoy se hace sentir. Sin embargo, algunos expertos
levantaron la voz para hacer ver que el Papa «podría tener razón»
Éstas fueron las palabras, por ejemplo,
de uno de los expertos sobre sida más conocidos en el mundo, Edward
Green, director del Departamento de Estudios de Población y Desarrollo
de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos. Edward Green se
declara agnóstico, pero afirma, después de 35 años de estudios, que las
únicas evidencias científicamente demostradas en la prevención del sida
son la abstinencia y la fidelidad. Así lo explica en esta esclarecedora
entrevista, en exclusiva para «Alfa y Omega»
¿Cree que existen muchos mitos en Occidente acerca del sida en África?
Sí, y trataré sobre ello en mi nuevo libro: Sida e ideología. Estos mitos podrían resumirse en:
«El sida todavía sigue extendiéndose, o al menos incrementándose, en
África
No puede haber una prevención efectiva del Sida sin
disponibilidad de tratamientos antirretrovirales
No puede haber una
prevención efectiva del sida a menos que la gente se haga la prueba y
sepa si es portador del virus
Los preservativos previenen el sida
El sida se propaga por tener relaciones sexuales sin protección
Al menos utilizar condones es mejor que no utilizarlos. Promocionar y
publicitar los preservativos no puede hacer daño
La mayor parte de
los adolescentes africanos ya mantienen relaciones sexuales
La mayor
parte de los africanos tienen múltiples parejas sexuales, muchas más
que los occidentales
Promover la abstinencia no es realista, porque
los hombres africanos no pueden ser fieles
Los africanos son las
personas más promiscuas del mundo
El matrimonio es peligroso porque
los maridos infectan a las esposas con el virus del sida
La pobreza
es el cauce por el que se expande la epidemia del sida
El
desequilibrio sexual conduce a la epidemia del sida
La falta de
educación conduce a la epidemia del sida
La guerra civil y, en
general, todas las luchas civiles, favorecen la epidemia del sida
Las
mujeres africanas no pueden hacer nada
Utilizar el miedo en los
mensajes para motivar el cambio de conducta es contraproducente
La
ayuda de los programas de intercambios de jeringuillas ayudan a
disminuir las tasas de infección...» Y así seguiría sin cesar.
Usted ha hablado sobre evidencia en los resultados de
la lucha contra el sida: la fidelidad y la abstinencia sexual antes del
matrimonio. El caso de Uganda es un ejemplo de ello. ¿Por qué esta
evidencia es aparentemente silenciada?
Porque el sida es una industria multibillonaria. Es muy duro cambiar la dirección de las cosas cuando ha habido una inversión masiva en reducción de riesgos
(preservativos, medicamentos, pruebas, intercambio de jeringuillas) en
forma de billones de dólares, donde se juntan, además, el desarrollo de
programas y de burocracias relacionados con organizaciones de
planificación familiar (yo estoy a favor de la planificación familiar,
pero reconozco que el sida y la planificación familiar son cosas
distintas), reputaciones, egos y carreras profesionales, y una
fortísima ideología de la liberación sexual. Yo comparto esta
ideología, como americano que ha crecido en los años 60, pero éste no
es el sistema que conduce a la prevención del sida en África, donde
alrededor del 20% de la población está infectada por el virus VIH.
¿Qué tipo de intereses económicos hay detrás de la campaña de preservativos como único modo de prevenir el sida en África?
Precisamente el interés personal de aquella gente que se beneficia de
la industria del sida que mueve billones de dólares al año. Ellos
prefieren no apoyar las intervenciones que cambiarían la conducta de la
gente, donde no tomarían parte los productos o servicios que ellos
promueven. De esta manera, continuamos haciendo las mismas cosas,
esperando resultados distintos. Y todo esto se complica por el hecho de
que algunas intervenciones para la reducción del riesgo de contagio,
como la promoción de preservativos, han funcionado en países como
Tailandia o Camboya. No es tanto el hecho de que las compañías
farmacéuticas sean el problema, al menos en lo que a los preservativos
se refiere. Los condones no dan tanto dinero. Sin embargo, las
compañías farmacéuticas son el soporte para hacer billones de dólares
en medicamentos para tratamientos. La última idea para la prevención en América, que ha aparecido la semana pasada en el Washington Post, es procurar dosis diarias de antirretrovirales a gente que simplemente está en riesgo de llegar a ser infectados por el VIH.
¿Cree que es posible cambiar la conducta sexual en la sociedad?
Sé que es posible. El Gobierno ugandés invirtió 23 céntimos de dólar
por persona y por año al final de los años 80. En dos años,
aproximadamente, se percibió un cambio de conducta masivo, y el sida se
redujo en 2/3 aproximadamente. El mensaje principal era ser fiel a la
pareja.
Muchas organizaciones católicas y no católicas hacen grandes
esfuerzos para atender a pacientes enfermos de sida por todo el mundo.
Pero usted añade que estos esfuerzos se hacen también en el ámbito de
la prevención. ¿De qué tipo de prevención habla?
Este tipo de organizaciones llevan a cabo campañas de promoción de la
fidelidad y la abstinencia. Lo cierto es que científicamente se ha
comprobado que estas intervenciones son las que mejor funcionan en la
lucha contra el sida en África.
A. Llamas Palacios
El Papa puede tener razón
Edward Green es agnóstico, y sus afirmaciones en algunos campos así lo dejan ver. Sin embargo, el pasado 29 de marzo, en el Washington Post, se podía leer un artículo suyo titulado El Papa puede tener razón,
que dio la vuelta al mundo, aunque sólo en aquella parte del mundo
dispuesta a escuchar algo políticamente incorrecto. Según el profesor
de Harvard, han sido muy numerosos los estudios que han confirmado ya
que los preservativos no funcionaban en la prevención del sida en
África, aunque sí lo hayan hecho en otros países como Camboya o
Tailandia (ya que la transmisión en estos casos tenía que ver con la
prostitución). «En teoría -dice el profesor-, los condones deberían
funcionar siempre. O al menos debería ser mejor usarlos que no usarlos,
pero esto, en África, no es así. Una razón -afirma- es la de la
compensación del riesgo, es decir, la gente se siente segura usando
condones y adopta conductas más arriesgadas sexualmente. Otro factor es
que las personas raras veces utilizan preservativos con sus parejas
estables, porque eso podría significar falta de confianza». El autor
habla de lo habitual que es encontrar en África a personas que tienen
varias relaciones al mismo tiempo, y finalmente afirma que lo único que
hasta ahora ha funcionado en África son las estrategias que rompen esa
costumbre de simultanear relaciones sexuales con varias parejas, es
decir, apoyar la fidelidad y la monogamia.Leído en
Alfa y Omega
No al sidaTags: mitos del sida, Edward Green