Viernes, 22 de mayo de 2009

Este artículo de Mons. Martínez fue publicado en la Revista Fiesta junto a una síntesis del Comunicado de la Conferencia Episcopal Regional de África Occidental (CERAO), cuyo documento completo pueden encontrar a continuación del artículo del Arzobispo de Granada.

Los dos hechos que siguen me han sido contados por sus protagonistas.

En un país de América Latina, una médico, ginecóloga, premiada como la mejor médico del país por el gobierno de su nación, ha dedicado parte de su vida profesional a impartir un programa de educación afectiva y sexual a adolescentes y jóvenes. Es un programa con una duración de seis meses, y un trabajo semanal a lo largo de ese período. El programa consiste en dar a conocer con detalle suficiente a los jóvenes (ellos y ellas) el funcionamiento del cuerpo humano en relación con la sexualidad y con el afecto. Con detenimiento y cariño, por ejemplo, se les acompaña a las muchachas a conocer sus ciclos reproductivos, y a todos a descubrir la belleza de la sexualidad y su funcionamiento, a reconocer el misterio que somos y lo bien que Dios nos ha hecho. Es un programa magnífico, creado por una médico norteamericana (una religiosa) que ha trabajado muchos años como ginecóloga en Pakistán y en Bangladesh.

Nuestra médico de América Latina estaba impartiendo su programa en un colegio de la capital de su nación al que asistían las hijas del ministro de Educación. Un día, en el entreacto de un teatro, coincidieron el ministro y la médico. Fue el ministro quien vio a la médico, y se acercó a ella para felicitarla: “¡Doctora, qué alegría verla! ¡No se puede hacer idea de lo contentas que están mis hijas! ¡Vienen a casa y no paran de hablar de lo bonito que es su programa y del bien que les hace! ¡Enhorabuena!” El ministro siguió en esa vena por un rato, hasta que la médico le dijo: “También a mí me alegra, ministro, que sus hijas estén tan contentas, y que usted haya tenido la ocasión de ver el valor que tiene un programa planteado así. ¿Qué le parece si desde el Ministerio se permitiese que en los colegios públicos donde los padres lo pidieran —las hijas del ministro estudiaban, como es natural, en un colegio privado—, pudiéramos también dar el mismo programa?” “¡Ah! ¡Eso no, doctora! ¡Eso no puede ser! A unos pocos se les puede educar, pero al pueblo hay que darle preservativos”.

Vamos con la segunda:

En este caso era una médico norteamericana, que trabajaba en Ghana, en un centro de Atención Primaria. Había estado en la Conferencia Internacional de El Cairo sobre la Población y el Desarrollo, en 1994, y de retorno a América, antes de volver a su misión, pasó por España. Coincidimos en un acto, nos presentaron y estuvimos hablando un buen rato. En el centro donde ella trabajaba, en una zona sumamente deprimida —me dijo—, morían todos los días niños deshidratados a causa de una simple colitis, por falta de suero fisiológico, y por la ignorancia de las madres. Sin embargo, el centro estaba literalmente “lleno” —o tal vez sería mejor decir “invadido”— de cajas y cajas de preservativos que ciertas compañías americanas y europeas les enviaban gratis, hasta no saber qué hacer con ellos, porque ocupaban un espacio en el centro que no tenían, y que necesitaban para cosas más urgentes y más graves.

Cui prodest? ¿Quién paga el anuncio? ¿Qué visión del ser humano y de la vida —y de las distintas clases de seres humanos, y de vidas humanas— se esconde detrás de estas historias? ¿Quiénes, qué poderes y qué industrias, se benefician de la despoblación de África, y piensan ya sin duda en los futuros beneficios de sus inmensas riquezas y reservas naturales? Sin duda, los mismos que degradan sin cesar y sin límite nuestra propia humanidad y la dignidad de nuestro pensamiento cuando deciden —y nadie sería capaz de explicar racionalmente en virtud de qué poder—, promover entre nosotros la banalización absoluta del uso del cuerpo humano y del sexo.

Los mismos que deciden que el matrimonio —esa maravillosa y fragilísima realidad humana, o mejor, divina— no es un bien que necesita ser protegido. Los mismos que han decidido que a cualquier cosa —incluso constitutivamente estéril— se la puede llamar matrimonio, haciendo burla de los millones de personas de las que ellos viven, porque son quienes pagan como pueden sus impuestos, aunque ninguna de esas personas —absolutamente ninguna— haya nacido de esas uniones estériles. Los mismos que deciden que matar a un ser humano, siempre que no haya nacido y no tenga voz para gritar, ni acceso a los medios de comunicación para defender sus derechos, ni un sindicato que le defienda, es legítimo, con tal de que les convenga a alguno de los adultos implicados. Los mismos que están a punto de decidir “una salida” igualmente digna y honrosa “a favor” de quienes han dejado ya de producir, para que no sean una carga para la Seguridad Social. Los mismos que piden mil controles para obtener un antibiótico, pero dan a menores, sin que sus padres lo sepan, sin rechistar y sin comentario, y todas las veces que haga falta, una píldora abortiva cuyas consecuencias, absolutamente conocidas en caso de abuso, no se quieren decir, para que no quede rastro o huella alguna, para que nadie les pueda reclamar el día de mañana por este crimen contra la humanidad de nuestros adolescentes (y contra su salud mental, afectiva y corporal).

Lo que se silencia es el dato —perfectamente constatado— de que el uso masivo de los preservativos no ha detenido el sida en África, sino que lo ha propagado. Y se silencia el número de suicidios que se producen entre las mujeres que han abortado. Y se silencia la amargura infinita y el dolor en que viven la inmensa mayoría de las que se han creído que “eso” era un derecho, y no saben que sería mucho mejor que fuese un pecado, porque los pecados, todos los pecados, HAY quien los perdona, y quien nos ama y nos abraza y nos cura. Y se silencia que, según estadísticas oficiales, en Andalucía, la primera causa de muerte entre los adolescentes y jóvenes no son los accidentes de tráfico, sino el suicidio. Y como se silencia, nadie se pregunta por qué. No hace falta preguntarse, porque es obvio que vivimos en el País de las maravillas. Y estamos lanzados hacia el progreso. Desde luego, a toda velocidad. A tanta velocidad, que ya no podemos saber hacia dónde vamos, si hacia el progreso o hacia el abismo.

¡Qué difícil es no pensar en aquella escena de El tercer hombre en la que Joseph Cotten y Orson Wells mantienen una conversación en la noria del Prater de Viena! En aquella Viena destruida por la II Guerra Mundial, Orson Wells vendía de estraperlo penicilina adulterada, con terribles consecuencias para quienes la usaban, incluso cuando sobrevivían. Lo importante es mirar a los hombres de lejos, como desde lo alto de la noria, hasta que no sean más que puntitos... “Si te ofrecen veinte dólares por cada uno de esos puntitos que dejara de moverse, ¿cuántos crees que se resistirían? ... Y libres de impuestos, amigo, libres de impuestos...” Con un cinismo helador, Orson Wells continúa: “Los gobiernos lo hacen, ¿por qué no podríamos hacerlo nosotros?” La sociedad de los puntitos vistos de lejos, vistos en las estadísticas, es ya nuestra sociedad. La vida del hormiguero industrioso al servicio de los intereses económicos y políticos de los poderosos podría ser nuestro futuro. Lo más sarcástico, lo más esperpéntico de todo, es que parecemos dirigirnos hacia ese futuro tan alegres y confiados como unos párvulos a los que sus maestros llevan de excursión.

Lo que el Santo Padre ha dicho en África es, sencillamente, que tenemos necesidad de cambiar nuestra mirada sobre la sexualidad. Y también que tenemos necesidad de cambiar nuestra mirada sobre la enfermedad y sobre los enfermos. Dos verdades evidentes. Antes que ninguna otra reflexión acerca del derecho del Papa a hablar, o acerca de qué cosas puede o no puede, o debe o no debe hablar, lo que se impone recordar es, SOBRE TODO, QUE LO QUE HA DICHO EL PAPA ES VERDAD. Es verdad para África y es verdad para nosotros. Es verdad para todo el que no se resigne a que nuestra sexualidad, ni nada en nuestra vida, sea como en la vida de los animales. Es verdad para todo el que no esté dispuesto a resignarse a que su futuro sea formar parte, solidaria y alegremente, del hormiguero universal, controlado por esa nueva casta de Grandes Hermanos que se multiplica como las setas. Hay una forma más bella, mejor y más humana de vivir la sexualidad. Hay una forma mejor, más bella y más humana de afrontar nuestra fragilidad y nuestra miseria, nuestra enfermedad y nuestra muerte. ¡Gracias, Santo Padre, por tener el valor de decirnos la verdad, a nosotros y a nuestros hermanos africanos! ¡Gracias por reclamarnos a todos a una vida de primera clase, a una vida verdadera y plenamente humana! ¡Millones de hombres pedimos al Señor todos los días para que no se canse, para que no ceda, para que el Señor le sostenga y siga siendo libre!

† Javier Martínez
Arzobispo de Granada


COMUNICADO DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL REGIONAL DE ÁFRICA OCCIDENTAL (CERAO)

Estamos todos sorprendidos y atónitos por el modo en el que una frase del Santo Padre, Benedicto XVI, sobre su primer viaje apostólico a África, ha sido completamente sacada de su contexto directo e indirecto para hacer de ella el hilo conductor de todas las transmisiones de la Rfi (Radio Francia Internacional) y de otros medios de comunicación franceses.

El colmo es el ocultamiento sistemático de todas las demás ideas expresadas en la entrevista y la minimización de todo aquello que el Santo Padre ha querido comunicarle a África como motivo de esperanza, tanto en Camerún como en Angola. Precisamente por esto, ¿acaso no está claro que es la Iglesia y su misión evangelizadora el motivo de la arremetida de los autores de oscuridad?

Nosotros, los obispos de la Conferencia Episcopal Regional de África Occidental (Cerao) hemos analizado los hechos y queremos declarar lo siguiente:

Demoler la moral es un crimen contra la humanidad
El SIDA no podrá ser aniquilado quebrando la fuerza espiritual y moral de los hombres, especialmente de los adolescentes y de los jóvenes, volviéndolos frágiles y convirtiéndolos en paquetes de deseo sexual sin los elementos reguladores previstos por el Creador.

Privar al niño, al adolescente y al joven de la preparación para el dominio del espíritu sobre el cuerpo y sobre los impulsos, la denominada educación sexual, es un crimen contra la humanidad. En este sentido, los eslóganes publicitarios y la distribución de preservativos no podrían ser otra cosa más que irresponsabilidad y crimen contra la humanidad.

Propósitos irreverentes, injuriosos y sacrílegos
Para nosotros africanos, el Papa es el padre de la gran Familia que es la Iglesia y, como tal, le debemos respeto y afecto. Según nuestro parecer, desde el mero punto de vista de nuestra cultura africana tradicional, por no hablar aún de la fe, es un sacrilegio que hijos e hijas de la Iglesia que se profesan católicos ataquen al Papa con vulgaridad, arrogancia e injurias, como se han permitido hacer algunos periodistas y personalidades francesas, españolas y europeas. Deploramos y condenamos estas declaraciones irreverentes e injuriosas.

El atentado post-moderno contra la verdad y sus consecuencias violentas sobre las relaciones humanas
Sin embargo no pertenecemos a una cultura sino por causa de la verdad más profunda de nuestra humanidad. Y la humanidad, que es común a todos, es única; se concreta en un cierto número de derechos y deberes inseparables de la dignidad de toda persona humana. Es absolutamente intolerable que un pequeño grupo de operadores de medios de comunicación – en ocasiones, por desgracia, africanos sin escrúpulos que se apuntan a la riqueza “sucia” de aquellos que han expoliado a sus propios pueblos-, se atribuya el derecho de deformar la verdad para presentarse a sí mismos como benefactores y responsables ante la situación dramática de nuestros hermanos y hermanas portadores del virus del SIDA, presentando al Santo Padre como un personaje ‘irresponsable’ y desprovisto de humanidad y así poder injuriarle e intentar atizar contra él a una masa de individuos que se consideran con el derecho de hablar de lo que no se han preocupado de conocer con precisión. Olvidan que, actuando de este modo, pierden crédito profesional, pues existe una diferencia fundamental entre crear noticias sensacionales y escandalosas e informar.

Deploramos y condenamos el atentado contra la verdad que es el pecado de nuestro mundo postmoderno, del cual derivan las graves heridas que la Santa Iglesia, nuestra Madre, está sufriendo cada vez más. ¿Qué mundo es éste en el que no se dedica tiempo a escuchar al otro, a escucharlo en profundidad, y se le hace decir lo que se quiere que diga? La sabiduría africana y la sabiduría bíblica, ambas fundamentadas sobre la escucha, quieren proponer otra visión del mundo.

Profunda unión de pensamiento y corazón entre Benedicto XVI y la Iglesia
Nosotros, los obispos africanos, damos las gracias de corazón al Santo Padre, que tiene tanta afinidad con nosotros, por nuestra comunión de pensamiento sobre la Iglesia y por nuestro compromiso común a favor de los pobres, de los heridos por la vida y de los pequeños.

¿Quién ignora que las palabras Iglesia, Casa (Familia) y Pueblo de Dios; Iglesia, Fraternidad Cristiana e Iglesia-comunión, las ha hecho suyas? Ha creído y viene trabajado en ellas desde hace tiempo, primero como joven teólogo y más recientemente como cardenal prefecto de Dicasterio. También nosotros creemos en ellas y estamos a pié de obra para edificar en África, la Iglesia - Comunión como Familia de Dios y Fraternidad de Cristo. El Papa ha venido a nuestra casa para confirmarnos en esta fe. Le estamos agradecidos por ello.

Iglesia en África, una Iglesia portadora de esperanza
Le agradecemos también el mensaje de esperanza que (el Santo Padre) ha venido a entregarnos en Camerún y en Angola. Ha venido a animarnos a vivir unidos, reconciliados en la justicia y la paz para que la Iglesia en África sea ella misma una llama ardiente de esperanza para la vida de todo el continente. Y le damos las gracias por habernos replanteado a todos, con delicadeza, claridad y agudeza, la enseñanza común de la Iglesia en materia de pastoral de los enfermos de SIDA.

Humanización de la sexualidad y don de sí-mismo a los enfermos de Sida
Nos anima a todos a vivir y a promover la humanización de la sexualidad y el don de la propia humanidad para estar junto a los hermanos y hermanas afectados por el Sida y ayudarlos, como la auténtica actitud responsable de los católicos ante los enfermos de SIDA y ante todos aquellos que aman auténticamente a los africanos golpeados por este mal. Acogemos su mensaje, que expresa asimismo nuestra propia postura. Y declaramos todos nosotros unidos a él:

“No se puede superar este problema del Sida sólo con eslóganes publicitarios. Si no ponemos en ello nuestra alma, si no ayudamos a los africanos, no se puede eliminar esta plaga con la distribución de preservativos: al contrario, así tomamos el riesgo de aumentar el problema”. Estas son las palabras de Benedicto XVI que un martilleo mediático se ha esforzado en disfrazar. Inutilmente.

Responsabilidad de los medios
Decir menos es despreciar al africano y mostrarse interesado en matar aquello que hay de auténticamente humano en el hombre negro, cuyas tradiciones, por ejemplo, atribuyen gran valor a la castidad que se verifica en el matrimonio. Deploramos y condenamos esa pretendida responsabilidad respecto del hombre negro, que no tendría otra solución que la mecánica ante un problema tan vital como es la sexualidad para todos los hombres, también para el africano. La responsabilidad de los medios de comunicación es grande; no deben evadirla: corremos el peligro de perder algo fundamental para el ser humano.

No al pensamiento por poderes
Finalmente, afirmamos que los africanos son capaces de pensar por sí mismos, tanto sobre los problemas que les afectan como sobre aquellos que afectan a toda la humanidad. Deploramos y denunciamos el crimen que tiene su origen en los tiempos en los que nuestros hermanos y hermanas eran tratados como mercancía y como “bienes muebles” (Código Negro, art. 44) y que hoy consiste en obstinarse en pensar por nosotros, en hablar por nosotros, a actuar por nosotros, porque sin duda, no se nos considera capaces de hacerlo por nosotros mismos.

Quizá se diga que se ha confiado hábilmente a los operadores de medios de comunicación africanos el trabajo indecente de hacer de juglares para divertir al mundo y convertir a África en objeto de doble compasión: no sólo material sino también moralmente.

Pero no son estos africanos que ignoran las estructuras antropológicas más sólidas y los valores morales más firmes de África los únicos que ostentan autoridad para hablar en nombre del continente. Nosotros, obispos de la Iglesia católica del área Cerao, exigimos que se deje de pensar en lugar nuestro, de empujar a los africanos de la calle a hablar en nombre de África y de divertir al público a costa de nuestros pueblos.

Exigimos que para hablar de África, se respeten los valores fundamentales, sin los que el hombre no es ya hombre, y que se encuentran sintetizados en la dignidad de todo hombre, creado a imagen de Dios. Retomando el Concilio Vaticano II, ratificamos que “la criatura sin el Creador simplemente se desvanece”.

Agradecemos al Santo Padre el haber hecho del Dios del Amor y de la fe en él la más importante prioridad de nuestro tiempo. Justamente por el espejismo de que pueda haber otra prioridad se ha creado esta situación paradójica y violenta de pretender responsabilizarse de nosotros, saqueando lo más vital que tenemos: nuestra relación de fe, esperanza y amor con el Dios vivo, Padre de Nuestro Señor Jesucristo, y nuestra vida moral.

Abidjan, 7 de marzo de 2009.

Cardenal Théodore Adrien Sarr
Presidente de la Cerao
Publicado en L’Osservatore Romano, 18.04.2009, p. 2




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Martes, 19 de mayo de 2009



La COMUNITÀ INCONTRO propone un programa de recuperación libre de metadona, fármacos y/o cualquier sustancia substitutiva, en un ambiente sano y de camaradería, donde se pretende que cada uno encuentre su verdadera dimensión como persona. El valor es el del respeto a la persona, por lo que no se hace distinción de raza, religión o ideología.

Comunidad terapéutica drogodependientes. Rehabilitación. Sierra Albacete España. Teléfono 630512526 P. Cruz Miguel

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Lunes, 18 de mayo de 2009

http://2.bp.blogspot.com/_F-FVP2WHHaM/STB8hrUhmfI/AAAAAAAAAsk/zx8jqeWBP0w/s320/___1227777554_0.jpg La Investigadores de Estados Unidos han logrado introducir en células musculares de macacos el ADN necesario para producir una molécula tipo anticuerpo eficaz contra el virus de la inmunodeficiencia de los simios (VIS). En el prometedor trabajo ha participado Eloísa Yuste.

La clave para encontrar una vacuna eficaz para el VIH es desarrollar un gen inmunológico que aumente los anticuerpos existentes para neutralizar la actividad de diferentes cepas del virus. Desafortunadamente, se ha conseguido muy poco progreso en este sentido, sobre todo en el diseño de nuevos genes inmunes.

El grupo de Philip Johnson, del Hospital Infantil de Filadelfia, ha utilizado un modelo de virus de inmunodeficiencia simia (VIS) para desarrollar un modelo de transferencia de genes diferente al empleado hasta ahora.

Según explica en un estudio que se publica hoy en Nature Medicine, el citado grupo ha empleado un vector de transferencia genética asociado a adenovirus para implantar en el músculo un gen que expresa anticuerpos o el anticuerpo similar a las inmunoadhesinas, que tiene una especificidad predeterminada frente al virus de inmunodeficiencia simia. Con esta nueva vía de inserción, el gen se libera en el músculo, donde produce anticuerpos y luego éstos pasan al sistema sanguíneo y se dirigen de forma específica al VIS.

Distribución
Con esta estrategia, las moléculas específicas para el VIS se sintetizan de forma endógena en miofibras y por eso se pueden distribuir por el organismo sin problemas.

A partir del modelo simio, los autores del trabajo han conseguido generar una actividad sérica neutralizante a largo plazo y han visto que se produce una protección completa frente a la virulencia del VIS.

En conclusión, la estrategia empleada por el grupo de Johnson sortea el sistema adaptativo y ofrece una base sólida de aproximación a una vacuna eficaz frente al virus de inmunodeficiencia humana (VIH), investigaciones que no están dando frutos positivos a pesar del número de grupos que están trabajando en este campo.

El reto de la variabilidad
El mayor reto al que se enfrentan es conseguir anticuerpos que consigan neutralizar la amplia variedad de subtipos de VIH que se han caracterizado, según ha explicado a Diario Médico Eloísa Yuste, que participó desde la Universidad de Harvard (donde trabajó seis años) en el estudio y actualmente es investigadora Ramón y Cajal del equipo de Josep María Gatell en el Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi y Sunyer (Idibaps)-Hospital Clínico de Barcelona y el programa Ivacat de Clínico e IrsiCaixa para investigar vacunas contra el VIH.

"El trabajo es muy importante porque antes ha habido fracaso de vacunas para el sida a gran escala y se ha producido un parón de los ensayos clínicos para replantearse nuevas estrategias, que es lo que se ha hecho en Estados Unidos. Los últimos proyectos consistían en inducir inmunidad celular pero este trabajo se basa en producir anticuerpos; lo novedoso de su diseño es que en vez de inducir la expresión de una proteína frente a la que responde el organismo produciendo anticuerpos lo que hace es transferir directamente el gen del anticuerpo, por medio de un vector adenovirus, para que el organismo haga copias. Es un diseño totalmente nuevo y como prueba de concepto resulta muy prometedor".

¿Posible en humanos?
¿Es posible probar este método en humanos? "Habría que tener anticuerpos que neutralizasen todos los subtipos de VIH, que tienen una variabilidad enorme geográficamente e incluso dentro de un solo enfermo", ha dicho Yuste, que ahora está buscando anticuerpos efectivos ante un amplio espectro de VIH y en el trabajo norteamericano colaboró con los ensayos in vitro.

A su juicio, llegar a tener una vacuna contra el VIH a medio y largo plazo es factible, aunque hace falta inversión pública porque, por el momento, la industria farmacéutica internacional parece más interesada en el tratamiento de los enfermos crónicos que en la prevención.

(Nature Medicine; DOI: 10.1038/nm.1967).


Leído en Diario Médico


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Jueves, 14 de mayo de 2009

Enfermode sida, Dominique Morin agradece al Papa haber roto el tabú en tornoal mito del preservativo. En una entrevista a la revista francesa Famille chretienne , explica por qué el preservativo responde a una lógica de miedo

¿Le han parecido escandalosas las propuestas recientes de Benedicto XVI sobre el sida?
Loescandaloso son esos coros de vírgenes alarmadas. ¿Qué ha dichoBenedicto XVI? El hombre no se puede resignar a tener comportamientossexuales con riesgo (vagabundeo sexual u homosexual), ni la sociedadfundar una prevención del sida sobre el fracaso. Él ha recordado que elhombre está dotado de razón, de libertad que le hace capaz de pensar ensus actos. La solución para el sida está en los medios de propagación.El único medio de pararlo es evitar los comportamientos de riesgo. Essimple sentido común, ¡pero no es algo que abunde hoy en día! Así quele doy las gracias al Papa por haber roto el tabú. Él no nos estáhablando de una teoría que se acabe de inventar. No ha hecho más querecordar lo que pregona la Iglesia. En el Antiguo Testamento ya estáescrito: «Yo te mostraré el camino de la vida y de la muerte. Elige la vida».Al igual que Dios, la Iglesia cree en nosotros. Ella cree que el hombrees capaz de plantearse distintas opciones. Sus elecciones le hacensalir de una lógica fatalista que hace al hombre esclavo de suspasiones.

¿Se hace un favor a los jóvenes recomendándoles el preservativo?
Desdehace quince años doy testimonio en los colegios. Los jóvenes hoy sólopiensan en una sexualidad impulsiva, instintiva. Ése es su únicohorizonte. Ahora bien, detrás de la pregunta: ¿Dime cómo conseguir unachica fácil? se esconde una aspiración profunda: el deseo de amar.Decir que un joven está obligado a tener relaciones sexuales paradescubrirse y aprender a amar corresponde a la lógica freudiana, que esfalsa.

Existe otra vía distinta a la pornografía, a la masturbación,a las relaciones inestables... No decirles esta verdad equivale amentirles. Los que les dicen que utilicen un preservativo se lavan lasmanos y tranquilizan su conciencia a bajo precio. El joven se encuentraal límite de sus medios, con relaciones sin confianza. El preservativoes un engaño y una estafa.

Usted es portador del VHI. ¿Cómo ha sido su historia?
Enlos años 80, yo vivía en la delincuencia, la droga, el sexo y laviolencia política. En 1986 empezó mi conversión. Yo no podía más contoda esa violencia. Con la práctica religiosa, he descubierto unafelicidad que no conocía. Decidí confesarme, ¡me lancé! Y reencontré lamisericordia de Dios a través de la sonrisa benevolente del sacerdote yde su absolución. Después, en 1993, descubrí que estaba infectado desida en fase 4. ¡Ya estaba "fichado!

Usted habla de política de prevención, como el Papa. ¿Se puede mantener ese discurso frente a un seropositivo?
Porsupuesto, hay excepciones, pero una moral no se determina en función deun fracaso ni de un mal. La Iglesia jamás ha dicho que vayamos ainfectarnos sin preservativos. Algunos impulsos son a veces tanfuertes, particularmente entre los homosexuales, que la persona nosiempre es capaz, a pesar de sus esfuerzos, de resistirse. En ese caso,por supuesto, el sacerdote invita a no propagar más la muerte.*

¿Cómo ha mantenido su apuesta por la castidad?
Yono he tenido relaciones sexuales desde hace 29 años, y es para mí elúnico medio completamente seguro de no transmitir el virus. Yo no soymejor que los otros enfermos. Mi conversión me ha hecho cambiar miperspectiva sobre mí, sobre mi cuerpo y mi relación con los otros. Laoración y los sacramentos me han dado las gracias necesarias paraarrancar mis hábitos y combatir mi debilidad. He aprendido a dominarme.También he descubierto mis relaciones castas con las chicas. Laabstinencia sexual es a veces difícil, pero el placer del que me privono me falta realmente, si miro la vida serena que hoy tengo.

¿Se ha sentido condenado por la Iglesia?
Jamásme he sentido rechazado por la Iglesia; al contrario. Ella me haabierto sus puertas, me ha acogido tal como era. Me he sentido amado.La Iglesia diferencia entre la persona y sus actos. Antes de miconversión, yo me sentía condenado por lo que creía eran las propuestasde la Iglesia, porque yo me creía uno con mis actos. Creía que cuandola Iglesia condenaba tal acto, ella condenaba al hombre. Ahora bien,
como dice Pagnol, lavenganza de Dios es perdonar. Dios sólo sabe amar. Élquiere con un amor predilecto a los enfermos de sida.

Muchos acusan a la Iglesia hoy...
LaIglesia fue la primera en ocuparse de los enfermos de sida. En los años80, en los Estados Unidos, el cardenal O’Connor abrió un servicioespecial para acogerlos, aunque se ignoraban entonces los riesgos decontagio. La Madre Teresa creó el primer centro dedicado a los enfermosde sida: El regalo de amor, en Nueva York. Existen muchos más hoy endía por todo el mundo.

La Iglesia ve la bondad del hombre. ElPapa cumple con su papel de padre, de pedagogo, cuando recuerda que elhombre está destinado a amar en la verdad, y no en la mentira, en elmiedo y el riesgo de morir. Nos muestra un camino exigente, sinpretender complacernos ni seducirnos. El sida se propaga por lapromiscuidad. El único medio de contenerlo es volver a la raíz delamor. Todos aspiramos al amor verdadero, fundado en la confianza. Elverdadero infierno no radica en ser castigado por las consecuencias denuestro pecado, sino en tener miedo al amor.

Stéphanie Combe
Traducción: Rocío Allende
Revisado por Galsuinda

*Sin embargo en ese caso el problema añadido es que el peligro decontagio es muy grande. Son dos problemas, el desorden sexual y elelevado peligro de contagio, éste último se escapa a cualquier benevolencia eclesiástica : la naturaleza no perdona nunca. (nota de Galsuinda)


Leído en Alfa y Omega



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Mi?rcoles, 13 de mayo de 2009
Un estudio hecho en Swazilandia publicado en The Lancet. En el mundo, 150 millones de niñas menores de 18 años que sufren violencia sexual. Los familiares y vecinos de las pequeñas son los principales responsables

Depresión, abuso de sustancias, embarazos no deseados o contagio de enfermedades de transmisión sexual. Éstos son algunos de los 'efectos secundarios' que sufren a largo plazo las mujeres que experimentan alguna forma de violencia sexual durante la infancia, además del trauma psicológico provocado por el episodio. Una tragedia, destaca un editorial de la revista 'The Lancet', "demasiado extendida como para seguir ignorándola".

Las cifras producen escalofríos. Una de cada tres niñas sufrirá al menos un episodio de violencia sexual antes de cumplir 18 años. Lo más probable es que el agresor sea un varón de la familia, un vecino o el novio. Al menos el 40% de las menores se ve sometido a este tipo de vejaciones en más de una ocasión y 13% de las veces ocurre en el colegio. Estos datos son resultado de un estudio realizado por UNICEF y los Centros de Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) en Swazilandia.

Ya sea como arma de guerra, para 'prevenir o curar el sida', como castigo o por la sencilla razón de que, para algunos, el hombre tiene derecho a usar a la mujer cuándo y cómo les plazca. El hecho es que los abusos sexuales son un problema sanitario global y una violación de los derechos fundamentales de las mujeres, que pone en riesgo sus vidas, la de sus familias –porque las mujeres son el pilar fundamental del hogar en muchas culturas- y el desarrollo económico y social de los países más pobres.

En el África subsahariana la violencia sexual comienza a ser una preocupación, aunque existen pocos estudios fiables acerca de la situación en la región. La revista 'The Lancet' publica un trabajo realizado en Swazilandia, el segundo país más pequeño del África continental y el más afectado por el VIH del mundo, que dibuja un panorama desalentador.

Los investigadores seleccionaron 1.242 familias en las que había al menos una mujer con una edad comprendida entre los 13 y los 24 años y se entrevistaron en privado con ellas. Además de aportar datos sobre los abusos sexuales sufridos antes de cumplir los 18, proporcionaron información acerca de su salud y comportamientos de riesgo.

Un tercio de las encuestadas había vivido al menos un episodio de violencia sexual durante la infancia. Lo más frecuente era que hubieran sufrido un intento de violación, tocamientos o sexo bajo coacción. Una sexta parte de las chicas entre 13 y 17 años dijo haber sufrido abusos en los 12 meses anteriores a la entrevista. Normalmente, el agresor era alguien conocido (desde un padre a un vecino, pasando por el novio o marido) y el encuentro se produjo en la casa de la agredida, en el colegio o de camino al mismo.

Estas vejaciones "estaban asociadas con un aumento significativo de la probabilidad de sufrir depresión, tener ideas e intentos de suicidio, embarazos no deseados, complicaciones durante el mismo y abortos espontáneos, enfermedades de transmisión sexual, dificultad para dormir y consumo de alcohol", señalan los autores del estudio.

Los resultados de este primer informe fiable acerca de la violencia sexual en menores en un país africano "deberían disipar la percepción de que África ha escapado de algún modo a esta tragedia global", señalan Laura Murray y Gilbert Burnham, de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins (EEUU) en un editorial. "La prioridad –continúan- es desarrollar estrategias para prevenir y tratar los abusos sexuales en la infancia". Medidas que "deben ir más allá de los límites de los sistemas de salud para implicar a las organizaciones comunitarias, ONGs y grupos religiosos".

Según la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente el 20% de las mujeres y el 5%-10% de hombres han sufrido abusos sexuales durante la infancia. Es decir, en el mundo hay 73 millones de niños y 150 millones de niñas menores de 18 años que sufren violencia sexual en forma de tocamientos y relaciones sexuales forzadas.



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Tags: violencia sexual, malos tratos, Swazilandia

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Domingo, 10 de mayo de 2009

Un grupo de estudiantes de Camerún ha escrito una carta al Fondo Mundial para la lucha contra el sida en la que denuncian se ha utilizado al Papa como «chivo expiatorio» para «defender sus intereses económicos ocultos tras la exportación masiva de preservativos a África y sus mecanismos de exportación de sus prácticas anticonceptivas a países con fuerte crecimiento demográfico».

(R.B./ReL) Un grupo de estudiantes del Camerún ha hecho pública en Europa una carta abierta contra los ataques a Benedicto XVI por sus palabras sobre el preservativo, durante el viaje apostólico a Camerún y Angola el pasado mes de marzo.

En ella, se exige al Director ejecutivo del Fondo Mundial para la lucha contra el Sida, a los diputados belgas y a los ministros de Sanidad español, alemán y de Exteriores francés, que «pidan perdón al Papa y a los africanos». En sus últimas líneas, los firmantes exigen al Fondo para la lucha contra el sida que destine los fondos con los que cuenta «al envío masivo de recursos para excavar pozos de agua y para construir implantes fotovoltaicos para la producción de energía solar, con lo que se favorezca una distribución masiva de agua y luz», informa Zenit.

«Éstos son los bienes esenciales y decisivos para África, y todos los agentes de la cooperación internacional al desarrollo son muy conscientes de ello. Ésta es la ayuda humanitaria que África necesita para desarrollarse, y no el preservativo» han recalcado.

«Decimos con firmeza nuestro 'no' a este modelo cultural totalmente extraño a nuestros valores y tradiciones, que nos está siendo impuesto como determinante de la mejora de nuestra vida».

Vergonzosa ingerencia

Este grupo denuncia que la prensa occidental ha «instrumentalizado injustamente, en una violenta campaña sabiamente orquestada» las palabras del Papa, y que los ataques recibidos por éste constituyen «una vergonzosa injerencia en la realidad africana».

Los firmantes enfatizan que los autores de las críticas «han identificado al continente africano como uno de los principales mercados de llegada de los preservativos para hacer crecer sus economías nacionales. El juego está claro: las industrias del preservativo están en Occidente». «El Santo Padre ha tocado el nudo del problema, alarmando a los agentes de este floreciente negocio en África», acusan.

Para estos estudiantes, se ha utilizado al Papa como «chivo expiatorio» para «defender sus intereses económicos ocultos tras la exportación masiva de preservativos a África y sus mecanismos de exportación de sus prácticas anticonceptivas a países con fuerte crecimiento demográfico».

«Que promuevan y defiendan el uso del condón en su casa, ya que esta elección corresponde a sus concepciones antropológicas sobre el ser humano, pero no tienen derecho a imponer sus elecciones a los africanos», añaden.

Especialmente, exigen a Occidente que «pida perdón a los africanos» por «burlarse de los africanos presentándose como los verdaderos benefactores, cuando en realidad no lo son».

«¿De qué sirve proteger a los africanos con el preservativo si después se les mata con tantos mecanismos de explotación o con las armas por la guerra de intereses políticos y económicos de esos mismos benefactores?».

La gente en África «no muere solo de sida, así que es mentira decir que el preservativo salve vidas humanas», añaden.

«Pedimos por tanto a estos presuntos benefactores de África que dejen de una vez de especular con ella. Es necesario invertir la tendencia: la pobreza de África no debe hacer más la riqueza de los países ya desarrollados».



No al sida

Tags: Camerún

Publicado por C.I.A.S @ 19:09  | Campa?as contra el Sida
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Jueves, 07 de mayo de 2009
Manual clásico de psicoterapia lo acepta en 2009: la orientación sexual puede cambiar y sin daños

La mayoría de profesionales usan el libro Essential Psychopathology and Its Treatment

Las terapias para cambiar de orientación sexual son eficaces y no causan daño. No lo dice ninguna iglesia o agrupación religiosa, sino la más actualizada edición del manual clásico "Essential Psychopathology and Its Treatment", de 2009.

Segúnha difundido la asociación NARTH (National Association for Research andTherapy of Homosexuality) en su boletín electrónico del 23 de abril, elmanual de 2009 de Essential Psychopathology and Its Treatment, textobásico usado en la mayoría de programas y escuelas de medicinapsicológica, ha añadido el siguiente párrafo en su página 488(editorial W.W. Norton & Company):

"Aunquemuchos proveedores de cuidados de salud mental y asociacionesprofesionales han expresado un escepticismo considerable de que laorientación sexual pudiera cambiarse con psicoterapia y tambiénsuponían que los intentos terapéuticos de reorientación produciríandaño, la evidencia empírica reciente demuestra que la orientaciónhomosexual puede cambiarse terapéuticamente en clientes motivados, yque las terapias de reorientación no producen daños emocionales cuandose intentan (ejemplos: Byrd & Nicolosi, 2002; Byrd et al., 2008; Shaeffer et al., 1999; Spitzer, 2003)."

Segúnla asociación NARTH "este es un texto académico muy importante y lainclusión de esta afirmación y las investigaciones que citan es unavictoria para NARTH y todos los que apoyan la autodeterminación en eltratamiento de la homosexualidad no deseada". 

NARTH (www.narth.com)es la Asociacion Nacional (de EEUU) para la Investigacion y Terapia dela Homosexualidad, una organizacion no religiosa de profesionales yterapeutas. La web tiene muchisimo material cientifico acerca de lasterapias y el origen de la homosexualidad. Muchos de sus miembros sonespecialistas en la terapia de reorientación sexual.

Hay otras entidades que trabajan la reorientación desde un enfoque religioso. Por ejemplo, Courage (y su version hispana, http://www.courage-latino.org )  esla asociacion catolica, con un enfasis mas centrado en la castidad, laamistad y restauracion de vida que en el cambio de orientacion. JONAH ( http://www.jonahweb.org ) es Judios Ofreciendo Nuevas Alternativas a la Homosexualidad.  


Exodus http://www.exodus-international.org  es un movimiento cristiano evangélico de ex-gays que ayuda a personas con atracción por su mismo sexo a vivir en castidad o cambiar su orientación. Exodus fue analizado por el estudio Jones/Yarhouse de 2007, que demostró su eficacia y que no causa daños. Homosexuales Anonimos (Homosexuals Anonymous, http://www.ha-fs.org/ )es una organizacion cristiana, confidencial, que sigue el sistema deAlcoholicos Anonimos en sus 14 pasos tradicionales (el primero, como enel alcohol, admitir que no eras capaz de gestionar tu vida emocional yno tenias poder sobre tu homosexualidad).

En España, la publicación más conocida sobre cómo dejar la vida homosexual es el libro-testimonio "Comprender y sanar la homosexualidad" del terapeuta y ex-homosexual Richard Cohen, en LibrosLibres (www.libroslibres.info). 

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No al sida

Tags: Essential Psychopathology

Publicado por C.I.A.S @ 9:02
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Martes, 05 de mayo de 2009


La Conferencia Episcopal del Congo emitió un mensaje en el que denunció, como lo hiciera el Papa Benedicto XVI en su reciente visita a África, que el uso del preservativo "constituye no solo un desorden en el plano ético, sino y sobre todo es la prueba de la banalización de la sexualidad en nuestra sociedad" ya que "alienta la enfermedad, agrava el problema" del SIDA y favorece el libertinaje sexual.


No al sida

Tags: safe sex sexo seguro, prevención, contagio, preservativo, sinsida.biz

Publicado por C.I.A.S @ 22:38  | Iglesia y SIDA
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Viernes, 01 de mayo de 2009
Entrevista a Edward Green, profesor en Harvard y experto en sida

Cuando el Papa Benedicto XVI, en su reciente viaje a África, afirmó que la distribución de preservativos como modo de frenar el avance de la epidemia del sida, no sólo no ayudaría a este propósito, sino que, además, sería contraproducente, levantó una polvareda de críticas en todo el mundo, incluso por parte de muchos católicos, que aún hoy se hace sentir. Sin embargo, algunos expertos levantaron la voz para hacer ver que el Papa «podría tener razón»

Éstas fueron las palabras, por ejemplo, de uno de los expertos sobre sida más conocidos en el mundo, Edward Green, director del Departamento de Estudios de Población y Desarrollo de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos. Edward Green se declara agnóstico, pero afirma, después de 35 años de estudios, que las únicas evidencias científicamente demostradas en la prevención del sida son la abstinencia y la fidelidad. Así lo explica en esta esclarecedora entrevista, en exclusiva para «Alfa y Omega»

Edward Green
¿Cree que existen muchos mitos en Occidente acerca del sida en África?
Sí, y trataré sobre ello en mi nuevo libro: Sida e ideología. Estos mitos podrían resumirse en:
«El sida todavía sigue extendiéndose, o al menos incrementándose, en África
No puede haber una prevención efectiva del Sida sin disponibilidad de tratamientos antirretrovirales
 No puede haber una prevención efectiva del sida a menos que la gente se haga la prueba y sepa si es portador del virus
 Los preservativos previenen el sida
 El sida se propaga por tener relaciones sexuales sin protección
 Al menos utilizar condones es mejor que no utilizarlos. Promocionar y publicitar los preservativos no puede hacer daño
 La mayor parte de los adolescentes africanos ya mantienen relaciones sexuales
La mayor parte de los africanos tienen múltiples parejas sexuales, muchas más que los occidentales
Promover la abstinencia no es realista, porque los hombres africanos no pueden ser fieles
Los africanos son las personas más promiscuas del mundo
 El matrimonio es peligroso porque los maridos infectan a las esposas con el virus del sida
 La pobreza es el cauce por el que se expande la epidemia del sida
El desequilibrio sexual conduce a la epidemia del sida
La falta de educación conduce a la epidemia del sida
La guerra civil y, en general, todas las luchas civiles, favorecen la epidemia del sida
 Las mujeres africanas no pueden hacer nada
Utilizar el miedo en los mensajes para motivar el cambio de conducta es contraproducente
La ayuda de los programas de intercambios de jeringuillas ayudan a disminuir las tasas de infección...» Y así seguiría sin cesar.


Usted ha hablado sobre evidencia en los resultados de la lucha contra el sida: la fidelidad y la abstinencia sexual antes del matrimonio. El caso de Uganda es un ejemplo de ello. ¿Por qué esta evidencia es aparentemente silenciada?
Porque el sida es una industria multibillonaria. Es muy duro cambiar la dirección de las cosas cuando ha habido una inversión masiva en reducción de riesgos (preservativos, medicamentos, pruebas, intercambio de jeringuillas) en forma de billones de dólares, donde se juntan, además, el desarrollo de programas y de burocracias relacionados con organizaciones de planificación familiar (yo estoy a favor de la planificación familiar, pero reconozco que el sida y la planificación familiar son cosas distintas), reputaciones, egos y carreras profesionales, y una fortísima ideología de la liberación sexual. Yo comparto esta ideología, como americano que ha crecido en los años 60, pero éste no es el sistema que conduce a la prevención del sida en África, donde alrededor del 20% de la población está infectada por el virus VIH.

¿Qué tipo de intereses económicos hay detrás de la campaña de preservativos como único modo de prevenir el sida en África?
Precisamente el interés personal de aquella gente que se beneficia de la industria del sida que mueve billones de dólares al año. Ellos prefieren no apoyar las intervenciones que cambiarían la conducta de la gente, donde no tomarían parte los productos o servicios que ellos promueven. De esta manera, continuamos haciendo las mismas cosas, esperando resultados distintos. Y todo esto se complica por el hecho de que algunas intervenciones para la reducción del riesgo de contagio, como la promoción de preservativos, han funcionado en países como Tailandia o Camboya. No es tanto el hecho de que las compañías farmacéuticas sean el problema, al menos en lo que a los preservativos se refiere. Los condones no dan tanto dinero. Sin embargo, las compañías farmacéuticas son el soporte para hacer billones de dólares en medicamentos para tratamientos. La última idea para la prevención en América, que ha aparecido la semana pasada en el Washington Post, es procurar dosis diarias de antirretrovirales a gente que simplemente está en riesgo de llegar a ser infectados por el VIH.


¿Cree que es posible cambiar la conducta sexual en la sociedad?
Sé que es posible. El Gobierno ugandés invirtió 23 céntimos de dólar por persona y por año al final de los años 80. En dos años, aproximadamente, se percibió un cambio de conducta masivo, y el sida se redujo en 2/3 aproximadamente. El mensaje principal era ser fiel a la pareja.

Muchas organizaciones católicas y no católicas hacen grandes esfuerzos para atender a pacientes enfermos de sida por todo el mundo. Pero usted añade que estos esfuerzos se hacen también en el ámbito de la prevención. ¿De qué tipo de prevención habla?
Este tipo de organizaciones llevan a cabo campañas de promoción de la fidelidad y la abstinencia. Lo cierto es que científicamente se ha comprobado que estas intervenciones son las que mejor funcionan en la lucha contra el sida en África.
A. Llamas Palacios

El Papa puede tener razón

Edward Green es agnóstico, y sus afirmaciones en algunos campos así lo dejan ver. Sin embargo, el pasado 29 de marzo, en el Washington Post, se podía leer un artículo suyo titulado El Papa puede tener razón, que dio la vuelta al mundo, aunque sólo en aquella parte del mundo dispuesta a escuchar algo políticamente incorrecto. Según el profesor de Harvard, han sido muy numerosos los estudios que han confirmado ya que los preservativos no funcionaban en la prevención del sida en África, aunque sí lo hayan hecho en otros países como Camboya o Tailandia (ya que la transmisión en estos casos tenía que ver con la prostitución). «En teoría -dice el profesor-, los condones deberían funcionar siempre. O al menos debería ser mejor usarlos que no usarlos, pero esto, en África, no es así. Una razón -afirma- es la de la compensación del riesgo, es decir, la gente se siente segura usando condones y adopta conductas más arriesgadas sexualmente. Otro factor es que las personas raras veces utilizan preservativos con sus parejas estables, porque eso podría significar falta de confianza». El autor habla de lo habitual que es encontrar en África a personas que tienen varias relaciones al mismo tiempo, y finalmente afirma que lo único que hasta ahora ha funcionado en África son las estrategias que rompen esa costumbre de simultanear relaciones sexuales con varias parejas, es decir, apoyar la fidelidad y la monogamia.

Leído en Alfa y Omega 


No al sida

Tags: mitos del sida, Edward Green

Publicado por C.I.A.S @ 9:35  | Vencen al SIDA
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