Viernes, 09 de junio de 2006

Autor: Jokin de Irala
Doctor en Medicina y Doctor en Salud P?blica
Universidad de Navarra

Fecha: 6 de junio de 2006

En la reciente cumbre sobre el sida en Nueva York, convocada para valorar el progreso conseguido desde la Declaraci?n de Compromiso VIH/SIDA, firmada en 2001 por las Naciones Unidas, se ha estudiado el informe ONUSIDA de 2006. Parece que se han logrado progresos importantes contra el sida, aunque la epidemia sigue superando nuestra capacidad de respuesta. Se han infectado 4,1 millones de personas en el a?o 2005, muchos de los cuales son personas entre 15 y 24 a?os. Se se?alan varios avances en los ?ltimos a?os como el substancial aumento de recursos destinados a la lucha contra el sida; el mayor acceso a tratamientos, llegando a 1,3 millones de personas en pa?ses con niveles socioecon?micos medio-bajos en 2005 y, en 58 pa?ses, pr?cticamente todos los alumnos de educaci?n primaria y secundaria han recibido programas de educaci?n sobre el VIH y el sida. Algunas de las deficiencias comentadas son que menos del 50% de los j?venes del mundo tienen conocimientos suficientes sobre el VIH; hay grupos de alto riesgo que a?n no se han beneficiado de servicios de prevenci?n; se estigmatiza y discrimina a personas con sida y muchas mujeres no est?n siendo ayudadas para tomar decisiones libres respecto a su sexualidad mientras que muchos hombres act?an perpetuando estereotipos da?inos para su salud.


La Declaraci?n de las Naciones Unidas afirmaba que ?la abstinencia y la fidelidad? deben formar parte de todo programa integral de prevenci?n. No es lo que estamos viendo en nuestro entorno. Muchos sonreir?n incluso al leer estas palabras. No obstante, en 2004 se public? un consenso internacional en la prestigiosa revista m?dica The Lancet que corroboraba la importancia de la ?estrategia ABC? de prevenci?n del sida (Halperin, 2004). La letra A de ?abstinence? significa que a los j?venes hay que hablarles prioritariamente de la importancia de retrasar el inicio de sus relaciones sexuales porque ?evitar el riesgo? es la ?nica medida preventiva 100% eficaz. A los que mantienen relaciones sexuales se les deber?a insistir en la ?B? de ?be faithful?, s? fiel, porque tambi?n es eficaz contra cualquier epidemia como esta, mantener relaciones sexuales mutuamente mon?gamas con una persona no infectada. Por ?ltimo, y a los que libremente deciden no optar por lo componentes ?A? o ?B?, se les deber?a informar de que el uso de preservativos (?C? de ?condom use?) disminuye sustancialmente el riesgo de contraer el VIH, aunque nunca lo elimina totalmente, y por eso es una medida llamada de ?reducci?n de riesgo?. El preservativo es la ?tecnolog?a? m?s eficaz contra el sida pero la poblaci?n debe saber que no es la ?medida preventiva? m?s eficaz. Siempre es mejor ?evitar? que ?reducir? un riesgo.


Las campa?as del estado espa?ol, como la de 2004: ?por ti y por todos, ?salo?, que asumen la promiscuidad sin criticarla, son un ejemplo de medida preventiva no integral. Seg?n datos oficiales, la mayor?a de personas del estado desconoce que la reducci?n del n?mero de parejas sexuales es crucial para evitar el SIDA. No existir?a ninguna pandemia de SIDA si no fuera por h?bitos sexuales evitables como la promiscuidad. Desde el punto de vista de la eficacia de la Salud P?blica es un error no hacer campa?as claras y contundentes aconsejando la reducci?n del n?mero de parejas sexuales.


En el caso del SIDA asistimos al fen?meno curioso de que se da el mismo mensaje sobre el preservativo a quienes comercializan con el sexo o a usuarios de drogas que al joven de 13 a?os que no ha tenido todav?a relaciones sexuales. La falsa idea de seguridad absoluta y la sensaci?n de invulnerabilidad propia de la juventud incitan a muchos a dejar la ?evitaci?n del riesgo? poni?ndose ?a riesgo? de infectarse. Otras personas tienen relaciones sexuales m?s arriesgadas y promiscuas porque piensan, equivocadamente, que est?n totalmente seguras con el preservativo. Este fen?meno se llama ?compensaci?n del riesgo? y aparece siempre que se conf?a excesivamente en una medida preventiva tecnol?gica que reduce un riesgo sin incidir en la importancia de dar prioridad a ciertos estilos de vida que evitan los riesgos. En Nueva York, se ha confirmado que pa?ses como Kenya y Zimbabwe est?n logrando disminuir sus tasas de sida como lo hizo anteriormente Uganda. Pero lo que muchos no saben es que los componentes ?A?, y sobre todo el ?B?, m?s que el ?C?, han sido fundamentales en estos pa?ses para frenar el sida. El preservativo s? ha logrado descender la tasa de sida en grupos de alto riesgo como entre quienes comercian con el sexo. Sin embargo, los pa?ses donde se han centrado exclusivamente en la promoci?n del cond?n, no est?n logrando frenar la epidemia en la poblaci?n general, probablemente por este fen?meno llamado compensaci?n de riesgo.


Parece que existe un autentico prejuicio o ?p?nico? a parecer ?moralizantes? hablando del ?retraso del inicio de relaciones sexuales? o de ?relaciones sexuales mutuamente mon?gamas?. Se evita hacer un esfuerzo real para aplicarlos en la pr?ctica pero probablemente no consigamos revertir la pandemia de SIDA hasta que los componentes ?A? y ?B? formen genuinamente parte de los programas de prevenci?n de SIDA llamados ?integrales?. Se trata de que los instrumentos y recursos de la salud p?blica, de la educaci?n sanitaria, de la publicidad y de los programas educativos hagan el esfuerzo real de transmitir este mensaje de manera eficaz a j?venes y adultos que se beneficiar?an m?s de la ?evitaci?n? del riesgo que de su ?reducci?n?. El aut?ntico realismo pasa por este esfuerzo genuino de quienes, como las autoridades sanitarias y educativas de un pa?s, deben superar la simple constataci?n pesimista de que no se puede hacer mucho m?s que distribuir preservativos.

Publicado en: Gara (Pa?s Vasco)

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Publicado por C.I.A.S @ 13:52  | Sin sida
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