Lunes, 11 de diciembre de 2006



El Ministerio de Educaci?n de Argentina colabora o se pliega a los planes del ?Programa de la ONU para el desarrollo? que pretende llevar a las escuelas una ideolog?a indigna de la persona, con la disculpa del sida.

Con el consiguiente estupor hemos tomado conocimiento de la existencia de un volumen titulado: "La prevenci?n del VIH-SIDA e ITS en el ?mbito escolar (Propuestas de trabajo en la escuela)", impreso en agosto de 2005. Seg?n se explica en la presentaci?n, el Ministerio de Educaci?n, Ciencia y Tecnolog?a, juntamente con los responsables del "Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo", convinieron en "la necesidad y oportunidad de ofrecer a las instituciones educativas, un material referencial acerca de la prevenci?n del VIH-SIDA, las infecciones de transmisi?n sexual (ITS) y la educaci?n sexual responsable".

Se aclara desde el inicio que el documento est? orientado al trabajo "con los alumnos de E.G.B. 3 y Polimodal, o s?ptimo grado del primario y el secundario, seg?n los sistemas educativos de las distintas jurisdicciones" . En otras palabras, para ni?os de once o doce a?os en adelante.

Las propuestas de la obra tienen por objeto "profundizar las posibilidades y modos de desempe?ar su rol" en el tema de la formaci?n sexual (p?g. 11). Lo importante para los funcionarios que integraron el Equipo T?cnico del Ministerio de Educaci?n que participaron en la redacci?n de esta obra, es que la educaci?n sexual que se imparta sea "abierta, para reconocer y tolerar las diferentes elecciones en el ejercicio de la sexualidad y la genitalidad" (p?g. 13) Porque, en definitiva, la sexualidad ser?a s?lo un juego que responde a una "elecci?n personal" (p?g. 17) .

Espec?ficamente, con relaci?n a la opci?n por la homosexualidad, se afirma que la "dotaci?n gen?tica no es determinante para la construcci?n de la identidad sexual. Alguien desarrollado biol?gicamente como mujer puede sentirse y conducirse como hombre y viceversa." Esta discordancia indicar?a "que al sexo biol?gico se le sobreagrega una construcci?n social e hist?rica que se define como g?nero" (pag. 16)

No hay espacio en la perspectiva de esta obra para confrontar las conductas sexuales con ning?n orden moral objetivo. Lo ?nico v?lido ser?a el "g?nero" que configurar?a "una realidad objetiva y subjetiva, reelaborada por los sujetos y los grupos sobre la base de sus experiencias y significados provenientes de los contextos socioculturales" (p?g. 16).

En tal visi?n inmanentista, que prescinde de toda dimensi?n trascendente, "lo que se debe y se puede hacer" no depende de la observancia de ning?n c?digo moral sino de las "concepciones sociales que modelan la personalidad" (pag. 16).

A lo largo de la obra campea un permanente elogio al preservativo, como instrumento para un supuesto "sexo seguro". La promoci?n de tal objeto, cuya seguridad est? controvertida por serios criterios m?dicos, alcanza niveles de propaganda comercial cuando se expresa que "existen preservativos para todas las preferencias y necesidades, los hay extrafinos, texturados, saborizados, coloreados y vienen acompa?ados por sobres de lubricantes."

En este ins?lito libro destinado a la instrucci?n de adolescentes de once a dieciocho a?os, se les advierte que "el preservativo no tiene que interrumpir el clima er?tico porque puede ser colocado por la pareja sexual que est? familiarizada con la t?cnica del uso correcto. As?, el momento de colocar el preservativo puede ser divertido, un componente m?s del juego amoroso que otorga placer y seguridad" (p?g. 18)
En el cap?tulo que estamos glosando se afirma enf?ticamente, siempre prescindiendo de todo orden moral, que "la masturbaci?n es un comportamiento sexual sano y normal en hombres y mujeres que se inicia en la infancia, se intensifica en la adolescencia y puede continuar en la adultez..." M?s adelante se agrega que "muchos adultos y adolescentes que han iniciado su vida sexual genital conservan la masturbaci?n como un espacio de intimidad que les permite aprender sobre su respuesta sexual y conocer lo que m?s les gusta para su pr?ctica sexual" La anomia moral que surge de estas reflexiones se robustece cuando se sostiene con desenfado que "lo patol?gico de esta actividad es quiz?s el sentimiento de culpa, angustia y verg?enza que hombres y mujeres tienen frente a esta pr?ctica y que por obra de la represi?n social se vuelve inconfesable" ( p?g.19)

Seguidamente se afirma que "en la adolescencia se viven las primeras experiencias de encuentro sexual" (p?g. 25) Se agrega que las "alternativas" son varias y que hay que brindar informaci?n a los "j?venes" (11 o 12 a?os?) para que puedan "tomar decisiones realmente libres a la hora de decidir".
"Algunas personas", por diversas razones que se indican, eligen postergar la iniciaci?n de las relaciones genitales.
Empero, si el adolescente elige el ejercicio temprano de la sexualidad, deber?a saber algo ?seg?n esta obra- que, como hemos dicho, est? contradicho por la opini?n m?dica m?s responsable: que "el preservativo es la mejor protecci?n conocida hasta el momento contra las infecciones de transmisi?n sexual y el VIH. siendo tambi?n efectivo para evitar embarazos no deseados" (p?g. 25)
Al referirse a los m?todos anticonceptivos, se considera eficaz s?lo a los preservativos para prevenir el SIDA y dem?s enfermedades transmisibles, mostr?ndose gr?ficamente la forma "correcta" de utilizar tanto los masculinos como los femeninos (p?gs. 27 y 28).

Rese?a luego otros m?todos eficaces como anticonceptivos pero que no protegen del SIDA, sin reparar que algunos, adem?s, son abortivos al impedir el implante del ?vulo ya fecundado. En tal sentido, al referirse a las p?ldoras postcoitales, se sostiene que no interrumpen un embarazo en curso, lo cual ha sido negado por la Corte Suprema de Justicia de la Naci?n en el emparo promovido por "Portal de Bel?n", resuelto el 5 de marzo de 2002. Lo mismo podr?amos decir respecto de los DIU y de otros medicamentos que se comercian como anticonceptivos pero que en rigor matan al embri?n cuando el ?vulo resulta fecundado.
En el segundo cap?tulo, dedicado al VIH-SIDA, se imparten instrucciones, obviamente desde una perspectiva amoral, para usar "correctamente" el preservativo "siempre que se mantengan relaciones sexuales con penetraci?n (oral, anal, vaginal)". Tambi?n se describe la forma de evitar el contagio del SIDA cuando se reciben drogas inyectables, recomend?ndose no compartir los canutos que se usen cuando se las consuma por aspiraci?n (p?g. 42). Algunas p?ginas despu?s las instrucciones sobre una pr?ctica depravada como el "sexo oral" muestran hasta que extremos de impudicia llega este ins?lito manual de "educaci?n sexual" (p?g. 47).

El cap?tulo 3 est? dedicado a las "Infecciones de transmisi?n sexual (ITS)". Acorde con la idea que constituye el eje de la obra, se afirma con temeridad que "todas las infecciones de transmisi?n sexual pueden prevenirse eficazmente con el uso del preservativo". Es una forma eufem?stica de expresar una consigna que, por lo dem?s, es falsa: ni?os y j?venes, elijan el libertinaje porque con el preservativo no corren riesgos.

Las "propuestas de trabajo en la escuela", incluidas en el volumen que estamos comentando, tienen una culminaci?n verdaderamente repugnante en las actividades sugeridas para los educandos. El objetivo ser?a que los alumnos se formen entre ellos mismos ("educaci?n entre pares") porque durante la adolescencia "los j?venes critican duramente a sus padres, reniegan de todo aquello que ellos dicen, desestiman sus opiniones y sugerencias"

Tal rebeld?a, a juicio de los autores de esta obra, es necesaria "para el desarrollo del adolescente porque pelearse con los padres les permite empezar a despegar de lo aprendido en la casa, para poder cuestionar los principios que hasta ahora reg?an su vida y comenzar, entonces, a construir su propia identidad, armar su propia escala de valores".

Como se advierte, el criterio auspiciado no podr?a ser m?s subversivo del orden moral y familiar. Ante tal embestida ?cu?l es la alternativa que se propone? Pues la mencionada "educaci?n entre pares" para adquirir ciertas "habilidades para la vida" orientadas, fundamentalmente, a "prevenir conductas sexuales de riesgo". (p?g. 66)

Para el mejor logro de esos objetivos se propone la "construcci?n de redes", "desde la escuela", redes institucionales, socioeducativas y escolares. Entre otras "metas" esas redes deber?n previsionar el "n?mero de preservativos" que fueren necesarios para sus fines. Todo, por supuesto, como parte de un "proyecto socioeducativo" (p?g. 70).

Entre tales "metas" figura tambi?n la disminuci?n de los embarazos de adolescentes, lo que hipot?ticamente se lograr? "con conocimiento sobre m?todos anticonceptivos..." (p?g. 72). Sin embargo, con un programa como el que se propone, que garantiza a los adolescentes un imaginario "sexo seguro" con s?lo usar preservativos, lo previsible ser? un aumento explosivo de tales embarazos, generados por adolescentes educados al margen de toda contenci?n moral y empujados as? al m?s desenfrenado libertinaje.
Para alcanzar tales metas se recomienda incorporar a la planificaci?n de cada escuela, "talleres de reflexi?n con adolescentes para el abordaje de problemas inherentes a esa etapa vital". (p?g. 74)
Entre las actividades que deber?n desarrollar los alumnos figura el examen de una serie de "mitos" referidos a comportamientos sexuales sobre los que deber?n expedirse los participantes (p?g. 77).
Se proponen tambi?n varios "juegos", con cartones, para descubrir las situaciones de riesgo de SIDA. Tal vez el mayor desenfado se exterioriza en la actividad n? 3, identificada como "Carrera de enforrados". Transcribiremos textualmente este "trabajo pr?ctico" para que se compruebe hasta que grado de perversi?n puede llegarse manipulando a los ni?os (varones y mujeres) que concurren a los establecimientos p?blicos y privados de nuestro pa?s:

"Dividir el grupo en dos subgrupos iguales y los subgrupos en parejas.

? Los coordinadores deber?n armar un circuito con l?neas de salida y llegada, y tres postas.
? Los dos subgrupos divididos en parejas se colocan en la l?nea de salida. Se ata la pierna derecha de uno de los participantes a la pierna izquierda del compa?ero.

? Cada pareja deber? llegar a la primera posta donde se le entregar? el preservativo masculino al responder correctamente una pregunta sobre ITS y VHI-SIDA que le formular? el coordinador, luego contin?a a la segunda posta donde recibir? el pepino o banana de cotill?n una vez aprobada su respuesta. En la ?ltima posta deber? colocar el preservativo masculino en el pepino / banana de cotill?n en el menor tiempo posible.

Cuando todas las parejas hayan terminado de colocar el preservativo, se evaluar? de manera grupal cual fue la pareja que coloc? correctamente el preservativo en menos tiempo. Adem?s, se discutir?n las estrategias y dificultades en el momento de colocarlo. El equipo ganador mostrar? al grupo como debe colocarse correctamente el preservativo" (p?g. 81)

A?n a riesgo de ser chocantes, hemos considerado necesario transcribir textualmente el imp?dico "juego" propuesto desde el Ministerio de Educaci?n, a todos los establecimientos p?blicos y privados, para que participen de ?l sus alumnos.

Lo hacemos, mediante esta denuncia p?blica, para que todo el pa?s conozca la visi?n que del hombre, el mundo y la vida, tienen los que pretenden coordinar y llevar adelante la "educaci?n sexual" en las escuelas argentinas.

Est?n en juego en el tema que denunciamos principios elementales de la ley natural grabados por Dios en el coraz?n de todos los hombres. Est?n en juego, tambi?n, los derechos de los padres, vulnerados por quienes desconociendo la patria potestad pretenden interferir en la educaci?n de los hijos. Est? en juego, asimismo, la familia, c?lula fundamental de la sociedad, cuya destrucci?n se prepara a trav?s de propuestas como las que hemos examinado. Estamos, en fin, con esta iniciativa, en pleno alzamiento contra la Convenci?n sobre los Derechos del Ni?o, incorporada a su texto por el art. 75 inc. 22 de la Constituci?n Nacional, en cuyo articulo 5 el Estado Argentino se comprometi? a respetar las responsabilidades, los derechos y los deberes de los padres.

La Corporaci?n de Abogados Cat?licos denuncia p?blicamente la grave situaci?n planteada por el Ministerio de Educaci?n, Ciencia y Tecnolog?a al proponer a todos los establecimientos educativos tama?os dislates.

Reclamamos, por ello, una urgente rectificaci?n no s?lo en nombre de principios cristianos sino de sensatos y razonables criterios pedag?gicos compartidos por los miembros de otros credos e incluso por personas de buena voluntad que no profesan ninguna fe religiosa.

El diccionario de la Real Academia Espa?ola define al "esc?ndalo" como la acci?n que es causa de que otro obre mal.

Promover la fornicaci?n de adolescentes con pr?cticas como las propuestas por la obra que enjuiciamos configura un verdadero esc?ndalo.

El Evangelio es especialmente severo con quienes escandalicen a los ni?os, agregando la siguiente admonici?n: "?Ay del mundo por los esc?ndalos! Es forzoso, ciertamente, que vengan esc?ndalos, pero ?ay de aquel hombre por quien el esc?ndalo viene!" (Mt.18-7)

?Quiera Dios iluminar a los responsables de la educaci?n de nuestros adolescentes! Es la plegaria que elevamos al Se?or para que se disipen las tinieblas y la confusi?n.

DENUNCIA P?BLICA de la CORPORACION DE ABOGADOS CATOLICOS

([email protected])

Juan Manuel Medrano Alberto E. Solanet
Secretario Presidente
Buenos Aires, 10 de mayo 2006




No al sida


Publicado por C.I.A.S @ 11:50  | Sin sida
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