Viernes, 18 de enero de 2008



Alberto Garc?a Chavida




Desde hace varios a?os, asistimos a una creciente informaci?n sexual que se imparte a los alumnos de secundaria. Los resultados de esta sobredosis de informaci?n, mal orientada y peor digerida, no se han hecho esperar: observamos un aumento de las infecciones de transmisi?n sexual, un adelanto en la edad del inicio de las relaciones sexuales, y un incremento de los embarazos en adolescentes. As? en Espa?a, la cifra de embarazos en menores de 18 a?os duplica a la que se registraba hace una d?cada. Sin temor a exagerar, podemos decir que nos encontramos ante una banalizaci?n de la sexualidad (juega como quieras, como quieras y con quien quieras) y una sacralizaci?n del preservativo, que se manifiesta en algunas de las campa?as de prevenci?n del SIDA: por ti y por todos, ?salo, o este otro m?s rom?ntico: el lugar no importa, la luna es imprescindible.

Estos mensajes dan al p?blico una falsa idea de seguridad frente al SIDA y los embarazos imprevistos.

En salud p?blica, se habla de compensaci?n del riesgo cuando una medida preventiva acaba reduciendo la percepci?n de riesgo en la poblaci?n general. Al final, la adopci?n de comportamientos arriesgados supera el posible efecto beneficioso. Es evidente que este fen?meno de compensaci?n de riesgo es aplicable a las infecciones de transmisi?n sexual y al SIDA, donde uno puede elegir entre comportamientos de evitaci?n de riesgo o de reducci?n del riesgo.

Campa?as centradas en el preservativo, sin poner ?nfasis en las diferencias que hay entre evitar el riesgo y reducirlo tienen el efecto parad?jico de no producir el esperado descenso de la incidencia de SIDA. La falsa idea de seguridad absoluta y la sensaci?n de invulnerabilidad propia de la juventud puede incitar a muchos j?venes a dejar la evitaci?n de riesgo para ponerse a riesgo de infectarse. Un slogan que ha funcionado en algunos lugares es: ??Sexo seguro? ?Por qu? no mejor: No practicar sexo hasta que el sexo sea seguro??

Se me podr? argumentar: ?pero, ?qu? me comentas??, o ?tu reino no es de este mundo?. Me parece rid?culo que seamos capaces de abstenernos de beber en una cena para poder conducir a casa; abstenernos de dormir si queremos jugar un partido de tenis el s?bado a primera hora de la ma?ana; abstenernos de ver televisi?n por preparar un examen; abstenernos de una dieta apetecible por mantener la l?nea y sin embargo no sea posible hablar de abstinencia en la sexualidad. Precisamente, la educaci?n debe hacerse contando con la realidad de los j?venes, sin plantear ?nicamente los peligros que acechan a quienes se abandonan a sus impulsos. Por el contrario, debemos hacer hincapi? en describir las ventajas y la felicidad de quienes, desde un concepto de la sexualidad respetuoso con la naturaleza racional de la persona, son capaces de amar mejor.

El mensaje que se lanza en Espa?a con motivo del D?a del SIDA no tiene nada que ver con el mensaje oficial de la Organizaci?n Mundial de la Salud, avalado por un documento publicado en The Lancet en 2004, donde se recomienda por este orden: 1) el ?nico medio eficaz de prevenci?n del SIDA es la abstinencia de relaciones sexuales; 2) que se tengan relaciones sexuales mutuamente mon?gamas con una persona no infectada, 3) en el caso de que lo anterior no sea posible, informar de que el uso del preservativo puede disminuir; aunque no eliminar, el riesgo de transmisi?n del SIDA. Es decir, abstinencia, fidelidad y, al final (si falla lo anterior) preservativo.

Nos hacen creer que el sexo es cuesti?n de fontaner?a y as? nos va. Est? claro que la educaci?n sexual que se ha impartido desde 1970 no ha conseguido los objetivos planteados. En una ?poca en la que generaciones de estudiantes son formados en una cultura que hace de la cl?sica m?xima carpe diem una invitaci?n a dejarse llevar por lo m?s f?cil, a considerar la sexualidad como un juego, se hace especialmente importante elaborar estrategias que ofrezcan una visi?n completa de la sexualidad, que no consideren al hombre como un simple metazoo m?s, sino como un ser ?nico que goza de una dignidad especial.

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No al sida


Publicado por C.I.A.S @ 0:53  | Sin sida
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