Mi?rcoles, 21 de enero de 2009
Los especialistas que no trabajan directamente en el campo del VIH sida están más relacionados de lo que piensan en el control de esta epidemia.
Sonia Moreno 21/01/2009

Esto ocurre, por un lado, porque por sus manos puede pasar la oportunidad de detectar la infección, y por otro, porque cada vez más estudios apuntan a una asociación entre la infección por el VIH y enfermedades a priori ajenas, como la arterioesclerosis, el infarto de miocardio y ciertos tipos de cáncer.

Por ello, uno de los objetivos de la Conferencia VIH en España 2009, celebrada ayer en Madrid, ha sido la concienciación del profesional sanitario sobre la necesidad de normalizar la prueba del VIH también en las consultas. Josep María Gatell, coordinador de la Red Española de Investigación en Sida (RIS), se refirió a que el médico de especialidades diferentes a las vinculadas con el sida y las enfermedades de transmisión sexual al que llegue un paciente con marcadores clínicos y/o de laboratorio sospechosos debe tener en mente la recomendación de la prueba.

Y a modo de ejemplo citó el hematólogo al que visita un paciente con plaquetopenia, el médico del trabajo que observa un caso de leucopenia y el dermatólogo al que acude una persona con eccema. "Lo más probable es que en ninguno de esos casos haya una infección por VIH, pero son pequeños indicadores que podrían aconsejar la realización del test". En este sentido, desde diferentes agencias sanitarias internacionales, como Onusida, se ha propuesto una lista con las situaciones clínicas en las que tiene sentido aconsejar la prueba del VIH.

Jorge del Romero, vicepresidente de la Fundación para la Formación e Información sobre Tratamientos en el ámbito del VIH (FIT), ha abundado en esta idea: "Hay que identificar a las personas con factores que propicien una conducta de riesgo y recomendarles la prueba. Los especialistas de consultas no relacionadas con este tipo de infección también deben implicarse, no siempre hay que esperar a que el paciente solicite la prueba". La importancia de realizar el test y con ello adelantar el diagnóstico se ve reflejada en el dato de que el 40,5 por ciento de las personas diagnosticadas de sida en 2007 no sabían que estaban infectadas en el momento de la detección.

Para el diagnóstico tardío hay muchas definiciones -Gatell ha optado por la de presentar niveles menores de 200 de linfocitos CD4 al inicio el tratamiento- pero los especialistas coinciden en que implica una peor respuesta virológica e inmunológica, una progresión más rápida hacia el sida, menor esperanza de vida y, "lo que se sabe desde hace menos tiempo, más enfermedades no ya oportunistas, sino otras que no se relacionan directamente con el VIH/sida, como la arteriosclerosis y el cáncer".

La presente Conferencia da continuidad a una reunión sobre el VIH en Europa que se celebró en Bruselas en 2007; con la actual de Madrid se trata de recoger soluciones locales para un problema, el de la detección tardía, de dimensiones comunes a todos los países de la Unión Europea.

No al sida

Tags: tratamiento, prevención

Publicado por C.I.A.S @ 12:03  | Investigaci?n Sida
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios